En Mundos opuestos aplica el asegurado modus operandi de los machos alfa reality.
¿Recuerda si alguna vez Gabriel «Coca» Mendoza se ofreció a ser nominado para un duelo de eliminación o una votación popular para determinar quién abandonaba alguno de los realities en que participó? Yo no. La estrategia era rodearse de participantes que lo admiraran, sobre todo mujeres (Pamela Leiva, Eliana Albasetti) y que, por lo tanto, nunca iban a ponerlo en riesgo.
Cuando a alguno de estos avezados machos alfa reality les enrostran que mandan a todos los de su equipo al frente y nunca van ellos a las competencias individuales de «supervivencia» tienen la misma respuesta: que no tienen ningún problema en ponerse a prueba y que piensan en el colectivo más que en sus intereses individuales.
Sin embargo, siguen convenciendo a sus compañeros y particularmente a sus compañeras de bando de que siempre deben nominar para eliminación a los y las débiles del grupo. Y quienes los escuchan y les hacen caso terminan en el camino, fuera del reality, viendo desde sus casas cómo sus «líderes» llegan a las últimas instancias, casi sin despeinarse.
Los ejemplos van desde Pablo Schilling hasta Luis Mateucci. Esta última semana los televidentes de «Mundos opuestos» sorprendimos in fraganti a uno de estos especímenes televisivos, el también exfutbolista Daúd Gazale, «comiéndole la cabeza» a la cosmetóloga Valentina Concha. Le aseguraba: «A mí me chupa un huevo si estoy allá (en «el pasado») porque si me nominan y me pasa algo me defiendo, pos h…».
Y agregaba: «Esa h… de sacar al azar tampoco es buena porque a los fuertes no se les arriesga. No hay que arriesgar a los fuertes porque los fuertes son los que te ganan la competencia. Hay que arriesgar a los débiles. Y si tienen que ir diez veces, tienen que ir diez veces, ¿me entendís? Porque si se va un fuerte, c…».
Otra participante, Samira Jalil, ya le sacó la foto a Gazale. «Él está mirando por su c… y por no pasar al pasado», le advirtió a Valentina, quien, toda una acólita del expelotero, no daba crédito a las palabras de su compañera.
Además, estos poderosos intocables siempre buscan indisponer a los suyos contra alguno de los integrantes, que revistan algún peligro para ellos. En este caso, Daúd ha fustigado desde el minuto uno a Marlen Olivari, llamada «Marleneitor» por lo bien que le ha ido en las pruebas físicas.
Luis «Mago» Jiménez es otro de los que bien baila en esta cuerda. Claro que lo suyo es más elegante y disimulado. Él va por el lado del romance. Ni Disley Ramos ni sus amigas lo van a exponer a salir del encierro.


