Desde la ANFP admitieron que no se vendieron ni dos mil entradas
El presidente del fútbol dijo que la U no debería ni quejarse. Ahora van a llegar con mejor nivel a jugar con Alianza Lima gracias a este partido, sostuvo.
La ANFP no informó la cifra oficial de asistentes a la final de la Supercopa más extraña de todos los tiempos, pero el propio Pablo Milad reconoció que no se llegó a las dos mil almas en el Santa Laura. «Esta fue una medida excepcional y ojalá sea la primera y única vez que tengamos que tomarla», admitió el presidente del fútbol chileno, refiriéndose a la venta de entradas con la letra chica de que sólo eran para mayores de 55 años. Cosa que en la práctica tampoco se cumplió, porque hubo familiares de jugadores e invitados de las marcas auspiciadoras.
Aunque es cierto que se vieron adultos mayores en ambas parcialidades, en el codo sur donde se alojaron los de la U los hinchas con canas se mezclaron con otros harto más jóvenes, que incluso se sacaron la polera para alentar como suelen hacerlo todos los domingos. Sobre eso, Pablo Milad tampoco tuvo respuestas, aunque prefirió mirar el vaso medio lleno. «Siempre los retrocesos son una opción de conseguir mejoras. Y con este partido vamos a marcar un antes y un después, porque se puso en práctica el reconocimiento facial. Ya llevamos casi un millón de inscritos en el registro nacional de hinchas y ese es el legado que quedará», dijo el ex intendente de la región del Maule.
Milad también tuvo palabras para la Universidad de Chile, que en voz de su presidente insistió que este partido no se debió haber jugado, pese a que les reportó otra copa para sus vitrinas. «Yo sigo manteniendo lo mismo y se lo dije», expresó Michael Clark, ante lo cual el jefe del balompié nacional tuvo otra curiosa respuesta. «Futbolísticamente, hasta le convino jugar este partido a la U. Tuvieron casi 20 días de inactividad y ahora van a llegar con mejor nivel a jugar con Alianza Lima gracias a este partido», sostuvo.
Desde la vereda de Colo Colo, en tanto, Milad también recibió el reproche de Aníbal Mosa. «Hay que arar con los bueyes que hay. Este partido parece cualquier cosa. Me dicen que hubo 1.600 entradas vendidas y eso parece cualquier cosa. Es lo que salió. No quiero echarle más leña al fuego, pero los hechos hablan por sí solos. Un superclásico merecía 40 mil personas. No entiendo cómo nos farreamos este tipo de espectáculos que mueve al país», se lamentó el presidente de Blanco y Negro.


