El comediante, cuyos reels riéndose del 18 fueron furor estos días, anda por Europa
Dublín es una ciudad muy tranquila, no se ven policías, ambulancias, no escuchas sonidos de nada. Es terrible de fome, bromea.
Estos días los chilenos disfrutaron reposteando esos audios con parte de la rutina de Juan Pablo López en su show en el último Festival de Viña, como la de los papás que van a ver los bailes dieciocheros de sus hijos (https://acortar.link/ ny9Z30). El comediante también lo gozaba y reposteó cada video donde lo etiquetaban, pero desde Dublín, Irlanda.
Esa fue la primera parada de la gira de López, un recorrido que siguió por Amsterdam, Londres y Madrid. El itinerario, cuenta él, lo arma gracias a la cercanía que hoy dan las redes sociales. ‘Se toma la decisión de a qué ciudad ir por la cantidad de mensajes que escriben en Instagram. Uno publica un reel o una historia y la gente te comenta que cuándo un show por donde viven o cuándo los voy a ir a ver'.
En Europa llenó bares y teatros con 150 ó 300 personas (también lo ha hecho en Estados Unidos). Según analiza ‘siento que gracias a los reels la comedia chilena se ha podido dar a conocer, no tan sólo para los chilenos que viven en otros países, sino que para personas de otras nacionalidades también'.
Por eso entre los espectadores que llegaron a los shows que dio en Dublín, además de chilenos, cuenta él, había ecuatorianos, argentinos, bolivianos, además de irlandeses.
Al armar parte de sus brillantes rutinas, Juan Pablo se esfuerza por integrar la idiosincrasia del país al que llega. ‘La mayoría de los chilenos que están allá, están aprendiendo inglés, entonces son muy solitarios', comenta. Y para tener más material lo primero que hace es salir a recorrer los lugares, saber cómo son. ‘Empiezo a bromear con la ciudad. Dublín es una ciudad muy tranquila, no se ven policías, ambulancias, no escuchas sonidos de nada. Es terrible de fome… en Chile tenemos el ruido de la ambulancia, los Carabineros, los motochorros, el Rappi en moto que pasa por encima de ti. Allá es todo muy piola, muy ordenado'.
Otro punto que le llamó la atención fue ‘un sector donde hay muchos bares y había un gallo cantando las mismas canciones en cada bar. Son bien pop, muy de Coldplay, y por lo general en Chile se ve gente bailando cumbia, reggaetón o trap, como que acá bailan canciones'. Además destaca que ‘la gente es súper amable, te saludan con una sonrisa'.
Oslo, Noruega, fue uno de sus destinos en un viaje anterior y llegó con -4 grados de temperatura. ‘No sé si será el frío, pero la piel de la gente es como de terciopelo. Son muy blancos y sin ni una pifia. Creo que nosotros tenemos mucho sol, jajajá'.
Volviendo al viaje actual, el recorrido por las calles de Amsterdam le dio más ideas para las dos presentaciones a tablero vuelto en esa ciudad. ‘Ya no existen los autos a bencina o petróleo, todos los autos son eléctricos. Lo otro son las bicicletas; es medio creído el ciclista en Amsterdam: si tú vas por una parte que no es peatonal, el ciclista de toca y si no te mueves, te atropella. Se pasaron al extremo'. Y ahonda en este punto con su particular mirada: ‘Es bacán darle más espacio a los ciclistas, yo también lo fui y sé lo malo que es andar en bici en Santiago, pero en Amsterdam es otro concepto: creo que el poder que tienen lo mal usan, los ciclistas son los dueños de la calle'.
Madrid, el destino final de la gira, es uno de sus favoritos. Ahí, al contrario de Dublín, ‘hay chilenos que hicieron su vida y llegan con las familias que han formado. También llega mucho español; imagínate que me va a ver gente de España que no tiene relación con un chileno. Es bonito eso'.
¿Y cómo reacciona el chileno en general a su show?
‘¿El chileno?, muy eufórico. Se ponen demasiado feliz por la visita. Para ellos que viven en un país donde no se habla español, reunirse en un sólo lugar con un comediante que habla muy chileno los llena de energía. Escuchar los modismos debe ser emocionante, si para uno es emocionante'. Ahora al llegar tiene shows en el Teatro Oriente.
¿Cuándo descansa?
‘¿Para qué voy a descansar? Hay que seguir trabajando. Hay mucha gente que cree que uno trabaja sólo en la noche, cuando haces el show, pero hay un trabajo grande, un proceso creativo, porque tú sabes que la rutina tiene que ir cambiando, no la puedes repetir tanto. Cuando empiezas una rutina, ya a final del año no es la misma. Se van renovando los chistes, porque además la gente se repite los shows (entradas para el Teatro Oriente acá https://acortar.link/hmPSxn)'.


