Está en pareja con el empresario chocolatero argentino Eduardo Fort
Se conocieron en un restaurante y no se separaron más. Me gusta la versión de mí misma al lado de él y más ahora que estoy tranquila, alejada del trabajo, asegura.
Entre idas y vueltas, Rocío Marengo (43) cumplió este lunes diez años en pareja con Eduardo Fort (57), gerente de Felfort, marca de chocolates que hizo famosa su fallecido hermano Ricardo Fort. Él es divorciado y tiene tres hijos: Macarena, de 21, quien contrajo matrimonio civil este miércoles y los mellizos Angie y Pietro, de 13. La figura argentina compartió su felicidad publicando los diez ramos de rosas rojas que su novio le regaló por su aniversario.
En la publicación lo calificó como «el amor de mi vida» y ahora Rocío Marengo confirma: «Estoy comprometida, que es algo que jamás dije, pero este año nos casamos». «No lo dije hasta tener el salón, pero ya está. Vamos a hacer una ceremonia, estamos viendo de qué manera. Este año vamos a celebrar esta relación con papeles, aunque ya no los necesitamos».
Cuenta que está alejada de los medios resguardando su intimidad y «dedicada a la casa». Hace un tiempo ya convive con Fort en un departamento en el barrio de Belgrano, de Buenos Aires, que ella remodeló completamente.
¿Qué siente al cumplir diez años pololeando?
«Es hermoso cumplir estos diez años, porque nos agarra en un buen momento de la relación y a mí también en un momento personal lindo: muy equilibrada, muy realizada. Es un día más de la vida, pero lo disfrutamos muchísimo. Venimos de hacer varios viajes por trabajo y ahora de vacaciones rodeados de amigos».
¿Festejaron?
«Celebramos con una cenita familiar y regalos sorpresa de los que no me gusta hacer alarde, pero el Edu se la jugó. Yo elegí un perfil bajo y no muestro nada de la relación. En este caso me pareció que era un buen número, lo estaba esperando. Atravesamos un montón de etapas en estos diez años, como las de mi realización laboral, me bancó (respaldó) en una serie de proyectos que asumí, después se enojaba, cortamos (en julio de 2022 luego de que le reclamara en vivo un año antes en Bailando por un sueño de Telefe: No es capaz de venir a acompañarme, estoy harta. Eduardo Fort, hacete cargo) y volvimos (a fines del mismo año), pero si miro para atrás nunca dejamos de sentir esta química mágica que tenemos».
¿Tras casarse seguirá luchando por ser mamá?
«Hace mucho que intentamos. Ya llegará. Ahora me saco la presión sobre el tema».
¿Cómo se conocieron?
«Nos conocimos en un restaurante en (el barrio) Cañitas, a dos cuadras de mi casa, había ido a comer con amigas y él con amigos. Era la primera salida de él separado. Empezamos a charlar entre las mesas y se armó un grupo de amigos para salir a otros restaurantes, pero la química fue inmediata. Yo escuché que le dijo a un amigo con ella me caso. No nos separamos más. Fue algo muy especial y estoy enamorada, nos elegimos todos los días, estamos bien. Me gusta la versión de mí misma al lado de él y más ahora que estoy tranquila, alejada del trabajo, no tengo compromisos y no me expongo».
¿Y cómo fue evolucionando el romance?
«La evolución fue muy de a poquito, respetando los tiempos de cada uno. Empecé con una persona que venía de toda una historia y yo también en pleno momento laboral. Nos acompañamos y fue bueno mantenerlo con un perfil bajo, porque exponer una relación tiene más contras que pro, así que esa fue la clave del éxito. Por eso yo elegí guardarme del trabajo y disfrutar todo puertas adentro, que se vive mucho más lindo».


