Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura y La Reina tienen programas que apoyan a los vecinos
Las comunas con mayores recursos reembolsan los pagos efectuados o entregan recursos para evitarque las viviendas se rematen.
Cuatro de las cinco comunas donde se concentran los pagos más altos de contribuciones tienen algún programa de ayuda económica para los adultos mayores con dificultades para cumplir con este compromiso.
En el país, las propiedades con un avalúo fiscal sobre $56.846.995 (el 23% de los bienes raíces no agrícolas) deben pagar el impuesto territorial.
Sin embargo, muchas personas que viven de su pensión no tienen dinero para cumplir con las cuotas. Por eso, el Servicio de Impuestos Internos exime o rebaja hasta el 50% el cobro a mayores de 60 años cuyas propiedades estén bajo el avalúo fiscal de $215.857.004 y sus ingresos no superen las 30 UTA anuales (unos $2.078.000 al mes).
Como hay adultos mayores que quedan fuera de estos beneficios, los municipios de mayores recursos van al rescate de quienes no les alcanza para pagar o arriesgan perder sus viviendas por estar morosos.
De acuerdo al último informe de la Tesorería General de la República al primer semestre de 2025, Las Condes, Lo Barnechea, Santiago, Vitacura y Providencia son las cinco comunas donde más dinero se recauda por concepto de contribuciones (ver tabla). Solo esta última carece de un mecanismo económico para ayudar a los vecinos de más edad que están en problemas.
Lo Barnechea, por ejemplo, entrega apoyo económico sin importar el valor de la vivienda ni el ingreso de las personas. Los requisitos son que el beneficiario tenga más de 60 años, resida en la comuna, sea dueño o arrendatario que deba costear esta cuenta y tenga las cuotas al día. Puede recibir un aporte económico de hasta $500.000 por cada cuota trimestral.
«Si bien Lo Barnechea es una comuna donde vive un número importante de vecinos en buena situación económica, también existen sectores muy vulnerables. Se suma que muchos adultos mayores han visto una disminución sostenida en sus ingresos y enfrentan dificultades para llegar a fin de mes», explica el alcalde Felipe Alessandri.
La subvención de parte del pago de las contribuciones es una manera de apoyar el presupuesto familiar.
«No queremos que ningún vecino pierda su tranquilidad ni su hogar por no poder cumplir con este compromiso», señala.
A los postulantes se les evalúa también según el porcentaje que esté en el Registro Social de Hogares. Si llega alguien que esté en el rango de mayores entradas, se evaluará si está cesante o sufrió una baja del sueldo, si tiene alguna enfermedad inhabilitante, imprevistos acreditables, entre otras causas.
En 2024 postularon 316 personas al programa y se benefició a 282, mientras que al primer trimestre de 2025 se apoyaron a 119. El promedio de la cuota trimestral que pagaron esos vecinos fue de $384.214.
«En promedio, a cada vecino se le hizo un reembolso de $555.863, que considera la primera y segunda cuota del 2025», indica el alcalde.
Vitacura, en tanto, reembolsa un porcentaje del pago a adultos mayores con dificultades que tienen una propiedad con un avalúo fiscal de no más de $450.000.000 y perciban rentas de hasta $1.500.000. En 2024 se apoyó a 296 vecinos y este año proyectan beneficiar a 900.
Otro grupo de municipalidades va al salvataje de vecinos que están morosos, con órdenes de embargo o remate de sus viviendas. En el caso de Las Condes, se entrega dinero por una sola vez a quienes estén atrasados en el pago del impuesto. La idea es que regularicen las deudas y eviten el embargo o el remate. El municipio exige que los beneficiarios estén en el tramo de hasta 80% del Registro Social de Hogares, sean propietarios y residan en la vivienda.
Algo similar tiene La Reina, que ayuda a gestionar un convenio con la Tesorería para repactar las deudas y evitar que las propiedades se vayan a remate.
«Si el vecino tiene una deuda significativa en contribuciones, la trabajadora social emitirá un informe social que describa la situación socioeconómica del grupo familiar, el cual permitirá gestionar un convenio social para facilitar el pago», explica el alcalde de La Reina, José Manuel Palacios.
El municipio también ayuda a costear servicios básicos, exámenes médicos y otros ítems para que los adultos mayores tengan mayor capacidad de pago de las contribuciones. Si bien es una comuna donde viven profesionales, hay muchos que reciben sólo la Pensión Garantizada Universal (PGU), que en septiembre de este año subió a $250.000.
El municipio está atento al caso de una adulta mayor que recibió de herencia un terreno de 8.000 metros cuadrados y sus cuotas son de $5.000.000 ($20.000.000 al año). Tanto ella como su marido médico, que no cotizó porque trabajó a honorarios, reciben solo la PGU.
Santiago, en tanto, implementa un nuevo Fondo de Emergencia Social a adultos mayores vulnerables que entrega ayuda económica para evitar que sus viviendas sean rematadas por no pagar esta deuda, además de apoyo en el pago de consumos básicos, dividendos, entre otros.
Derechos de aseo
En la boleta de las contribuciones se incluye el derecho de aseo, que financia el servicio de recolección de la basura que administran las municipalidades. Para aliviar en algo la cuenta, Ñuñoa eximió de este pago a todos los adultos mayores que estén en el tramo 0 al 80% del Registro Social de Hogares.
«Las contribuciones promedio en la Villa Frei son de $45.000 trimestrales, más los $20.000 que los vecinos deben pagar por derecho de aseo. Muchos de ellos solo reciben la PGU, entonces es un pago importante que dejan de hacer porque son $100.000 al año», cuenta el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel.
Colina y La Reina también tienen el beneficio. En esta última comuna se eximió del pago a 550 vecinos durante al primer semestre de 2025. Es un beneficio que entregan por dos años y es renovable.



