Se realizó un procedimiento que extrae pelo del mismo paciente y luego se injerta
En Argentina el precio tiene un costo único, mientras que en Santiago varía según la cantidad de folículos injertados.
El publicista Michael Burgos (39) estaba cansado de verse en el espejo y notar cómo día a día iba perdiendo su cabello. Intentó con los métodos clásicos (champú anticaídas, engrosadores capilares, masajes), pero nada le funcionaba. Averiguó distintos procedimientos y el que más le convenció fue la técnica FUE (Follicular Unit Extraction), que extrae folículos capilares y luego los implanta.
Cotizó en varias clínicas capilares de Santiago, pero consideró que eran bastante caras. Un conocido le comentó que en Buenos Aires también lo hacían y a un precio más atractivo. El injerto le costó US$1.650 ($1.586.822) y lo hizo en la Clínica Total Hair, donde sus doctores están inscritos en la AARC (Asociación Argentina de Recuperación Capilar).
«En Chile lo coticé, pero se calcula por la cantidad de folículos a implantar, lo que hace que el costo suba bastante. En Buenos Aires, en cambio, la gran diferencia es que no hay límite de folículos. O sea, si uno necesita 3.000, 4.000 o 5.000 folículos, tiene un precio único, lo que lo volvió mucho más conveniente», revela.
Según pudo constatar, en Santiago el valor ronda desde los $2.700.000 a los $4.000.000. «Los precios varían porque justamente cobran por folículo», indica.
¿En qué consiste este procedimiento?
«Básicamente consiste en extraer folículos uno a uno con una máquina desde la parte trasera de la cabeza, de la nuca, que es donde el cabello es más fuerte, y luego implantarlos en las zonas con menor densidad, que en mi caso eran las entradas, la parte delantera, y la coronilla, que es la famosa pelada».
¿Los resultados son inmediatos?
«El folículo implantado crecerá como pelo nuevo poco a poco. Los resultados finales se verán a los diez meses con un pelo nuevo y firme. El pelo implantado no se cae jamás, por eso la zona dadora debe ser de buen pelo».
¿Por qué cree que es más barato?
«En Chile la técnica es relativamente nueva. En Argentina llevan mucho más tiempo. Además, tienen mucho más mercado y eso hace que haya competencia de precios entre varias clínicas».
Pero igual hay que considerar los costos del viaje.
«Claro, con todo lo que gasté, casi que salió lo mismo que en Chile, pero con hotel 4 estrellas por 6 días y 5 noches (pasaje y estadía por 4 adultos y un bebé le costó $1.280.000). En total, desembolsé $2.765.000. Disfruté de unas buenas vacaciones familiares, y además volví con un new look de fábrica, así que fue el mejor 2×1 de la vida».
Mercado local
El doctor Freddy Bravo Crisóstomo, director médico de Bravo Hair Institute, dice que quienes son candidatos a este tipo de procedimiento son personas que presentan alopecia androgenética (calvicie común) en evolución y que tengan una zona donante apta para cirugía.
«Según la ISHRS (International Society of Hair Restoration Surgery) cualquier persona con pérdida de pelo puede ser candidata. Para ello será determinante la edad, el grado de alopecia, los antecedentes familiares y su área donante. Por eso es clave la evaluación médica para determinar si es candidato a cirugía o si requiere de otro tipo de tratamiento», aporta.
¿Cuánto dura el procedimiento?
«La cirugía es completamente ambulatoria. Se utiliza anestesia local y puede tener una duración desde las 6 horas hasta 12 horas, dependiendo de la cantidad de unidades foliculares (UF) a implantar. Influye también si la cirugía es realizada con pelo rapado o con pelo largo. Las megasesiones -cirugías sobre las 4000 unidades foliculares- siempre son de mayor duración, ya que se coloca una mayor cantidad de unidades foliculares logrando una mayor cobertura».
A su vez, menciona que el crecimiento del cabello injertado comienza a notarse a partir del cuarto mes. A los siete meses ya se alcanza aproximadamente un 50% del resultado, llegando a un 80% hacia los 12 meses. «El resultado definitivo se completa entre los 18 y 24 meses, momento en que concluye por completo el proceso de crecimiento», precisa.
¿Desde qué edad es recomendable hacerlo?
«Tenemos pacientes desde los 20 años hasta los 70 años. Aunque la edad promedio de los interesados es de los 30 años a los 55 años».
En su caso cobran desde los $3.000.000 a $7.600.000. «Los precios varían según la cantidad de unidades foliculares a implantar. También por la complejidad de la cirugía y si será con pelo largo o con pelo rapado».
A su vez, la diferencia entre los precios de las diferentes clínicas que se especializan en esta técnica depende de la tecnología que se utiliza en cuanto a motores de extracción, lupas de uso médico y de enfermería, instrumental quirúrgico, etc.
Hay gente que prefiere ir a Buenos Aires por temas de costos.
«Es importante saber si el centro médico está acreditado. También debe consultar quién será el cirujano que lo va a operar. Si el médico estará en toda su intervención o si va a operar el equipo de arsenaleras. Es clave ver la experiencia clínica y los resultados. Por otro lado, también es fundamental tener un control postoperatorio. Estos se realizan todo el primer año para asegurar el éxito del injerto. Son todos factores importantes al momento de tomar una decisión. El área donante no es infinita, una mala cirugía no siempre se puede reparar, por lo que con la salud debemos ser cuidadosos. Es una decisión personal y el consejo es informarse».