Gobierno de Joe Biden utilizó los poderosos bombarderos B-1 de largo alcance
18 milicianos fallecieron por la represalia que tomó el país norteamericano en contra de la Guardia Revolucionaria de Irán, que mató a tres soldados con un dron a fines de enero.
«No buscamos conflictos en Medio Oriente ni en ningún otro lugar, pero el presidente y yo no toleraremos ataques a las fuerzas estadounidenses», dijo el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, tras los ataques que el país americano realizó en Irak y Siria este sábado.
La ofensiva, según Reuters, se focalizó en al menos 85 objetivos vinculados a la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI) y las milicias que respalda, concentrándose en siete focos: cuatro en Siria y tres en Irak. El embate estadounidense fue en directa respuesta por un ataque de un dron de fabricación iraní que acabó con la vida de tres soldados estadounidenses en Jordania el fin de semana pasado.
El Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom) comunicó en la plataforma X, ex Twitter, que el ataque aéreo involucró más de 125 municiones guiadas con precisión. Los ataques incluyeron el uso de bombarderos B-1 de largo alcance.
Este avión cuatrimotor permite que la aeronave tenga gran velocidad, alcance y capacidad de supervivencia en ambientes hostiles. Tiene capacidad para cuatro ocupantes, colocados en posición 2+2: piloto, copiloto, oficial de sistemas ofensivos y oficial de sistemas defensivos.
Según el Ejército estadounidense, los ataques alcanzaron como objetivos: centros de comando y control, cohetes, misiles e instalaciones de almacenamiento de drones, así como instalaciones logísticas y de la cadena de suministro de municiones.
Tras el ataque, al menos 18 miembros de las milicias proiraníes murieron, informaron una fuente militar iraquí y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos a Agencia EFE.
El gobierno iraquí informó que las áreas bombardeadas por aviones estadounidenses incluían lugares donde las fuerzas de seguridad iraquíes están cerca de espacios civiles. Dijo que 23 personas resultaron heridas además de 18 muertas.
El portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Nasser Kanaani, enfatizó que los ataques representaban «otro error estratégico y aventurero de Estados Unidos que sólo resultará en un aumento de la tensión y la inestabilidad».
Protesta formal
En tanto, Irak convocó al encargado de negocios de Estados Unidos en Bagdad para realizar una protesta formal, luego de que el portavoz del Consejo de Seguridad de Estados Unidos, John Kirby, aseguró que los ataques se habían realizado tras informar a la contraparte iraquí.
«La parte estadounidense engañó y falsificó deliberadamente los hechos, al anunciar una coordinación previa para cometer esta agresión, lo cual es una afirmación falsa destinada a engañar a la opinión pública internacional«, aclaró el portavoz del gobierno iraquí, Bassem al Awadi.
El ministerio de Asuntos Exteriores iraquí agregó en un comunicado además que «Irak reiteró su negativa a que sus tierras sean un escenario para ajustar cuentas o mostrar fuerza entre países en guerra».
Este conflicto con las milicias proiraníes se ha intensificado desde el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre pasado.


