Mis hijos me quieren ver jugar de nuevo, dijo el crack de 37 años
El trasandino se había retirado a mediados del 2022. Estoy súper contento de volver alfútbol profesional, señaló el ex jugador de la U.
Matías Rodríguez, ex capitán de Universidad de Chile y uno de los jugadores más queridos por la hinchada azul, colgó los botines a mediados del 2022. Su jubilación del fútbol duró poquito y este martes sorprendió a todos anunciando su regreso a las canchas luego de fichar por Melipilla.
El lateral derecho de 37 años se presentó con un video publicado por las cuentas del club que milita en la Segunda División y que aspira a subir a Primera B. «Estoy súper contento de volver al fútbol profesional. Es algo que analizamos junto a la familia durante semanas. Agradezco a esta institución que me brindó la posibilidad de representar a la ciudad», dijo sonriente.
Max Suckel, director deportivo de Melipilla, aclara que su arribo debiese concretarse el jueves. «Hay que hacer énfasis en el esfuerzo que está haciendo Matías. La razón de su llegada no va por lo económico, sino por lo atractivo del proyecto que estamos armando, las ganas que tiene de volver al fútbol y su motivación familiar», explicó el directivo.
El esfuerzo de Rodríguez también se vio reflejado a la hora de trasladarse a nuestro país. El jugador está en medio de una travesía arriba de su propio auto, recorriendo los más de 1.407 kilómetros de distancia entre Buenos Aires y Santiago. «Ahora estoy en la provincia de San Luis, donde nací, y que queda justo a mitad de camino. Seguramente llegaré el miércoles en la noche. Me gusta manejar, no tengo inconvenientes», dice.
¿Cuán importante fueron sus hijos en esta decisión, Matías?
«Fue fundamental. Mis hijos (Felicitas y Juan Martín) me quieren ver jugar de nuevo y así partieron las primeras charlas. El efecto Mundial y poder vivirlo cerca aportó una cuota mayor de interés. Me preguntaron si podría volv8er a jugar y les dije que sí, pero que tenía que prepararme. Yo también tenía ganas. Ahí fue donde Universidad de Chile me abrió las puertas para entrenar con el equipo de proyección entre octubre y mediados de diciembre. Aprovecho de agradecerle a los hinchas de la U todas las muestras de cariño en estos meses».
¿Y cómo salió lo de Melipilla?
«Fueron los primeros en contactarme cuando empecé a entrenar en la U. Les dije que quería probar primero cómo me sentía. Hace poquito retomamos el contacto y rápidamente llegamos a acuerdo».
¿Se viene con toda la familia a Chile?
«No, la decisión siempre fue a partir de que se quedaban en Argentina. Obviamente van a estar viajando constantemente, pero se quedan allá porque ya tienen su colegio. Volver a cambiarlos tampoco era fácil».
Su esposa Lucía Colacilli profundiza respecto a cómo fue esa toma de decisión en conjunto con sus hijos. «Entre la pandemia y entre que cuando estuvo acá en Argentina tampoco pudo jugar mucho y la cancha quedaba lejos, no pudimos ir a verlo mucho. Hoy los chicos tienen 15 y 13 años, son más grandes y entienden más. Antes lo veían como algo natural, pero no es normal que tu papá juegue fútbol. Entonces quedó esa espinita», cuenta la coach integrativa.


