Alexis Sánchez le anotó a Barcelona, golearon y salió ovacionado en Sevilla
El chileno lideró la fiesta en Andalucía y llegó a su gol número 200 en Europa.
Fran Ronquillo, uno de los reporteros de Cadena SER en Andalucía, bandejeó la entrevista de un Alexis Sánchez pletórico de gloria. «Un chaval de unos cuantos años», dijo el notero. «25 años tengo», respondió el delantero chileno con cara de pícaro, minutos después de que Sevilla derrotara por 4-1 a Barcelona con gol de un Niño Maravilla, que en diciembre soplará 37 velas en su pastel.
Alexis fue dueño del espectáculo en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán. En un partido de antología para el conjunto andaluz, sometió a un Barça que se quedó sin piernas después de jugar Champions League ante el PSG a media semana, y le quitó el invicto y el liderato al último campeón de La Liga de España.
Todo comenzó con un forcejeo entre Isaac y Ronald Araujo, que el VAR sancionó como penal a los 9 minutos de juego. Alexis dio dos pasos hacia el balón y en el último segundo, con su botín anaranjado, le cambió el palo a Wojciech Szczesny, quien hace una década era compañero suyo en Arsenal.
No importó que enfrente estuviera un ex equipo. El goleador histórico de la Roja hizo el avioncito, apuntó al escudo sevillano en su camiseta y se abrazó con todo el mundo mientras los altoparlantes subían el volumen de «Vamos, mi Sevilla», el cantito para festejar los goles que viralizaron los barristas de la Biris Norte.
«Había dicho que no celebraría un gol, pero a veces la ansiedad me juega en contra. O las ganas. Se me fue, la verdad que le tengo un cariño enorme al Barcelona», reconoció más tarde el delantero nacional en recuerdo de las tres temporadas y seis títulos que consiguió en el cuadro azulgrana en su anterior paso por el fútbol español.
Es que el Alexis de Sevilla es pura gratitud. «No tengo palabras con la gente que nos apoyó hoy. Siempre he dicho que en el Sánchez-Pizjuán jugamos con doce y hoy se vio demostrado. Creo que la afición se merecía este regalo, este triunfo y nada más que ante el Barcelona», agregó después.
Pero la emoción en la entrevista llegó a sus ojos cuando escuchó el relato de su anotación en la voz de Lluis Flaquer, quien mencionó su tierra natal: «Uy, lo del tocopillano me hizo recordar el gol que le hice al Madrid por el Barca, me decían el tocopillano y me alegro porque es mi casa. Esa voz me hace recordar mis primeros tiempos en España».
«En mi vida siempre he hecho récords, salimos campeón con Chile, le ganamos al PSG con el Marsella. He hecho en mi carrera muchos récords y creo que hoy se dio la ocasión. Hace diez años que no le ganábamos al Barcelona, el Sevilla», concluyó.
Lo de Alexis es un registro poco visto en Europa. En las cinco ligas más importantes (Inglaterra, España, Alemania, Francia e Italia), ningún jugador mayor que el tocopillano ha sumado dos goles (ante Barcelona y Alavés) y una asistencia (frente a Elche) en la presente temporada. Su recorrido ya totaliza 963 partidos oficiales desde su debut hace 20 años y sumó otra marca este domingo en Nervión: llegó a 200 goles en Europa y quedó a siete del récord de Iván Zamorano.
Sevilla al final ganó 4-1, con gran actuación de Gabriel Suazo, el otro chileno en cancha. Alexis salió justo antes del final, en el minuto 90+2, cuando el técnico Matías Almeyda lo sacó para los aplausos y una ovación bajó desde las gradas del Sánchez Pizjuán. «Creo que hay que soñar, creo que en el fútbol se puede soñar de todo. Yo lo hice en dieciocho años de mi carrera, gané todo como lo dijiste tú y obviamente quiero seguir ganando», fue la última reflexión de Alexis antes de abandonar la zona de vestuarios. «Tengo que ponerme en hielo», se excusó.


