En España, Italia y Reino Unido las rebajas online se tratan como una oportunidad real de ahorro
Planifican, comparan y compran cuando la oferta lo justifica, aunque comentan que tienen más presente el Black Friday.
En Chile, el Black Friday (que suele ser mundialmente el último viernes de noviembre, el 28 de ese mes este 2025) se instaló hace poco más de una década como la fecha de descuentos más reconocida. El Cyber Monday apareció después, ligado al auge del comercio electrónico. En Europa la historia tomó otro rumbo: ambas jornadas se mezclan, se diluyen o se transforman según el mercado, y revelan distintas formas de comprar y planificar el consumo.
Cultura de ahorro
Adrià Montiel, profesor del máster de Estrategia, creatividad y herramientas de marketing digital en la Universitat Autònoma de Barcelona, describe el escenario español: «El Cyber Monday (en Europa se realiza el 1 de diciembre próximo) se vive como la extensión natural del Black Friday, con especial protagonismo del retail, la moda, la tecnología y la cosmética. Aunque la participación no es tan transversal como en Chile, cada vez más sectores se suman para captar la atención del consumidor digital». Sostiene que el teléfono es el centro de la experiencia. «La mayoría de compras se realizan ya desde el smartphone, lo que obliga a las marcas a optimizar la experiencia en este canal».
En España, las marcas han aprendido que la fidelidad se juega en los detalles técnicos. «Destacan buenas prácticas como la personalización de la oferta en base a datos de uso, la simplificación del checkout en una o dos pantallas y la integración fluida entre web, app y tiendas físicas», detalla.
Desde la vereda de los compradores, la mirada la entrega Leire González, de 25 años. «En Cataluña nos gusta mucho ahorrar. Entonces, un Cyber Monday siempre se agradece», comenta. La joven afirma que el Cyber Monday funciona más como una ocasión práctica que como un evento esperado. «El Cyber Monday no es algo que esperes como el Black Friday. O sea, Black Friday es como que todo el mundo sabe». Explica que muchos jóvenes ni siquiera lo tienen presente. «Si no me sale una notificación de Amazon o publicidad de alguna marca que sigo, probablemente no me enteraría».
En su caso, dice que las aplicaciones son las que marcan la diferencia. «Muchas veces, aunque no necesite comprar cosas, acabo comprando porque me sale un aviso de descuento o envío gratis». Las compras que recuerda se concentran en Amazon, donde reconoce haber caído más de una vez. «Un disco duro que me costaba ciento y tantos euros me ha acabado costando noventa. Me he ahorrado veinte euros, y pueden suponer una tontería, pero acabas acumulando, y al final, pues es un descuentazo», destaca.
Lo decisivo, dice, no es el tipo de producto, sino la magnitud de la oferta. «Si es buena, en realidad no importa mucho si es un viaje, un electrodoméstico o algo más pequeño. Lo importante es que sea considerable. Ahí sí que te planteas comprar algo más grande».
Una oferta más
En Italia el evento se percibe con menos intensidad. Roberta Marsalone, de 26 años, vive en Palermo. «La gente lo considera sólo como una oferta más; en Italia no está muy publicitado. Hay incluso quienes -sobre todo las personas mayores- no saben bien qué es el Cyber Monday. Personalmente no he aprovechado esta campaña, pero si lo hiciera compraría algo más importante, como un computador, una lavadora o algún producto costoso que en esa ocasión estaría con descuento».
Rebajas planificadas
En el Reino Unido la dinámica es distinta. Darío Betti, director ejecutivo del Mobile Ecosystem Forum, una organización internacional con sede en Londres que agrupa a servicios digitales, lo resume así: «El Black Friday se ha consolidado como uno de los grandes momentos de compras de la temporada, dejando al Cyber Monday en un segundo plano. Desde alrededor de 2010, grandes minoristas como Amazon, Tesco y John Lewis impulsaron con fuerza la tradición estadounidense del Black Friday, convirtiéndolo en un fenómeno tanto en tienda física como online».
Betti explica que el público londinense suele aprovechar esas fechas para renovar tecnología. «Los consumidores británicos gastaron un récord de 3.500 millones de libras online durante el período Black Friday-Cyber Monday de 2024», detalla.
Día de los solteros
En China, todo se concentra en una sola fecha: el 11 de noviembre, el Día del Soltero. Creado por la plataforma Alibaba en 2009, se transformó en la jornada de comercio online más grande del mundo por volumen de ventas.
Dannie He, de 28 años, ciudadana de Zhuzhou, explica que se vive como un fenómeno social. «Originalmente es 11/11 porque son cuatro palos. En chino usamos esta palabra, palo, para referirnos a la gente sin pareja. Pues, cuatro palos, cuatro solteros. O sea, el día con más solteros».
A diferencia de los europeos, los consumidores chinos planifican con antelación. «La gente aprovecha para invertir en algo más grande. Lo más común es comprarse un computador, un tablet, un teléfono. Por ejemplo, los productos de Mac casi siempre salen a finales de septiembre, entonces ahí puedes planear para comprarte un teléfono. En mi caso, el año pasado le compré un computador a mi familia».


