Más de 3.700 docentes fueron capacitados para sacarle provecho a la IA
Realizarán una pasantía en escuelas de vanguardia de Boston.
En un mundo donde la inteligencia artificial (IA) está transformando los sistemas educativos de países como Estados Unidos, China y el Reino Unido, Chile comienza a dar pasos firmes en la misma dirección. Este viernes se dieron a conocer los cinco docentes ganadores del programa de habilidades digitales impulsado por Caja Los Andes y la fundación ChileMass, una iniciativa inédita en el país que capacitó a más de 3.700 profesores en el uso pedagógico de la IA.
El curso fue impartido por Sebastián Marambio, fundador de Circles Learning y ex alumno de Harvard, junto a expertos del MIT. El programa, desarrollado en formato virtual, tuvo seis sesiones con actividades sincrónicas y asincrónicas, y alcanzó 86% de certificación, cifra muy por encima del promedio de los cursos online masivos, que ronda el 10%.
Su objetivo fue fortalecer el rol docente y entregar herramientas para que los profesores puedan incorporar tecnologías como ChatGPT y otras IA generativas en su práctica diaria, optimizando evaluaciones, diseñando experiencias de aprendizaje innovadoras y reflexionando sobre los desafíos éticos de la tecnología en el aula.
Los cinco proyectos destacados provienen de Aysén, Panguipulli, Olivar, La Pintana y Santiago. Sus autores recibieron una beca internacional que les permitirá viajar a Boston, donde participarán en una semana de inmersión en el ecosistema educativo de Massachusetts. Durante la experiencia visitarán escuelas de vanguardia, además de universidades como Harvard y el MIT.
«Este programa no trata solo de entregar herramientas, sino de preparar a los docentes para guiar a las próximas generaciones en un mundo impulsado por nuevas tecnologías», destacó Tomás Zavala, gerente general de Caja Los Andes. «El 86% de finalización refleja una necesidad real y una enorme motivación por aprender».
Uno de los ganadores es Francisco Amigo, profesor de música en el Colegio Presidente José Joaquín Prieto de La Pintana. Junto a sus compañeras, desarrolló ASEIA, un chatbot integrado en Google Workspace que ayuda a estudiantes y apoderados a navegar el material educativo de manera más simple. «Queremos humanizar el proceso de búsqueda de información. Este beneficio nos impulsa a seguir innovando y demostrar que desde comunidades vulnerables también se puede liderar en tecnología educativa», señaló.
Desde el extremo sur del país, Ricardo Valencia, profesor de inglés en Puerto Aysén, comentó que el curso fue su primer acercamiento formal a la inteligencia artificial. «Me permitió ampliar conocimientos, compartir con colegas apasionados y reafirmar mi amor por la educación. Cuando vi el correo con la noticia de que ganamos no lo podía creer. Fue una emoción gigante», relató.
Valencia dirige un taller de IA en su escuela y asegura que aplicará lo aprendido para optimizar procesos administrativos y crear clases más creativas. «Hoy el sistema educativo exige más papeleo que creatividad, y eso nos aleja del verdadero sentido de enseñar. La IA puede liberar ese tiempo perdido para dedicarnos a lo esencial: acompañar, inspirar y conectar con nuestros estudiantes», añadió.
Según Zavala, el impacto multiplicador será enorme: «Formar a 3.000 docentes en inteligencia artificial significa llegar a miles de estudiantes a lo largo del país. Es una transformación profunda que recién comienza».


