Julieta, su retoña de 12 años, dejó Chile en agosto para radicarse junto a su mamá en Estados Unidos
La cantante y actriz dice que a la niña le gusta su colegio y que la dinámica hogareña es armoniosa. La he visto súper contenta y entusiasmada, advierte ella.
Mirando en retrospectiva hacia su pasado inmediato, Carolina Mestrovic (32) sólo encuentra términos felices para describir el 2023 que ya se acaba. «La verdad es que puedo decir que estoy súper agradecida de este año, me han pasado cosas muy bonitas», asegura la actriz, cantante y animadora de TV, radicada en Estados Unidos desde 2018. Su apreciación se basa en momentos como el cambio de residencia que vivió hace meses en Miami y el buen instante matrimonial que disfruta con su esposo Jonathan Freudman, pero fundamentalmente producto de una ansiada llegada: después de cinco años, la antigua participante de programas como «Rojo» o «Yingo», volvió a vivir con Julieta (12), la hija que tuvo con el animador Mario Velasco.
«Sin duda alguna, lo más importante que me pasó es que Juli se vino para acá, juntas hemos vivido todo este proceso de armar la casita nueva», retoma la intérprete, que desde principios de agosto está al cuidado de su única retoña, quien a su vez ha enfrentado una nueva realidad. Tras dejar Chile y su rutina, debió afrontar otro escenario escolar, nuevas amistades y un entorno angloparlante.
«Afortunadamente con el inglés ha estado súper bien. Al principio le costó un poquito, porque claro, en el colegio todas las materias son en inglés, salvo la clase de español», detalla Carolina. «Ya le ha agarrado el ritmo y está avanzando súper rápido. Se siente súper cómoda con el idioma», suma la madre.
¿A cinco meses de su llegada, cómo ve su adaptación?
«La adaptación a la vida aquí ha sido súper positiva para ella, ya ha hecho bastantes amigas. La he visto súper bien, contenta, entusiasmada. Le encanta su colegio nuevo, así que feliz. Como te mencioné antes, nos mudamos a un sector que está mucho más cerquita de su colegio. Y la mayoría de sus amigas viven acá por la zona».
¿Ya tiene su grupo de amigas?
«Sí, así que ella ha estado súper contenta por eso, además con el cambio de casa se puede juntar más seguido a verlas. La he visto súper dispuesta a aprender y adaptarse rápido a todo lo nuevo que le ha tocado».
Entiendo que usted ha estado muy encima de la ambientación de su hija. ¿De qué se ha preocupado en relación a eso?
«La verdad es que ahora último me he preocupado de que esté cerquita de sus nuevas amigas, de que se relacione con ellas y que ojalá genere lazos importantes. Obviamente, además, estoy muy pendiente sobre cómo se siente, cómo van sus tiempos y su día a día en el colegio. Me he ocupado mucho de estar cerca para así apoyarla en todos los cambios que ha tenido».
Bajo ópticas domésticas, Julieta también ha tenido que enfrentar cambios. Antes de instalarse con su mamá en Florida, la niña vivía sólo junto a su padre en el domicilio que ambos compartían en Santiago. Hoy, además de estar junto a su madre, Julieta comparte espacios con el esposo de su progenitora. «La dinámica hogareña ha sido súper positiva. Ha estado entretenida por el cambio de casa, entonces entre los tres hemos ido armando el hogar de a poco».
¿Y la convivencia?
«Gracias a Dios, la convivencia entre los tres ha sido súper armoniosa. La dinámica de la casa ha sido bien linda. Nosotros esperábamos el momento de la llegada de Juli con ansias. Queríamos que conociera su nuevo colegio, que se adaptara a la vida de acá, que creo que lo ha ido logrando súper bien. Entonces, refiriéndome a eso, no puedo decir nada más que estoy súper tranquila. Estamos felices todos acá, como familia. La veo contenta, por eso yo estoy feliz».
Recetas en conjunto
Aunque a través de su perfil de Instagram (@caromestrovic, 671 mil seguidores), Carolina ya ofrecía videos de recetas culinarias, la llegada de Julieta a Miami incorporó a la joven como rostro regular de tales registros. Juntas han presentado preparaciones diversas y saludables, como sushi de pepino, tarta de pollo, alfajores, galletas y brownies bajos en calorías.
«A mí me encantaba encontrar recetas nuevas, intentarlas y probarlas, así que un día me dije por qué no lo comparto. Lo hice desde este año, me gustó y lo seguimos haciendo con Juli», señala Carolina, cuyas preparaciones están disponibles en sus publicaciones normales. «He notado que ha gustado esto, porque he recibido mensajitos agradeciendo las recetas, diciendo que les sirvió y haciendo más preguntas al respecto», finaliza.


