El lateral izquierdo de la Roja admitió que la sufrieron contra los peruanos
El empate no dejó satisfechos a los seleccionados, aunque creen que todo mejorará. Me voy ilusionado, sostuvo Alexis Sánchez.
Gabriel Suazo es fijo en el costado izquierdo de la defensa chilena, aunque contra Perú, al igual que Mauricio Isla, le costó pasar al ataque para armar algún avance o centro que diera con Eduardo Vargas, Alexis Sánchez o Victor Dávila. El lateral del Toulouse francés fue crítico con lo mostrado en Texas.
Suazo fue parte del circuito que generó la mejor chance de la Roja, cuando se juntó con Diego Valdés y Dávila, quien centró para que Sanchez asomara solo a escasos metros del arco rival, pero su definición se fue por sobre el horizontal a los 15 minutos del primer tiempo.
«Tuvimos más la posesión del balón, pero creo que en el segundo tiempo estuvimos muy erráticos, sobre todo en la mitad de la cancha. Nos equivocamos en muchos pases en que nosotros normalmente no nos equivocamos y nos podrían haber costado factura. Nos terminamos llevando un punto, pero bueno, nos esforzamos al máximo para poder ganar y no lo conseguimos, así que ahora a recuperarse bien para enfrentar una final contra Argentina», afirmó Suazo en DirecTV.
«Nosotros vamos a pelear cada partido, queremos ir a ganarle a Argentina y sabemos que es complicado. Es una selección de gran nivel, la última campeona del mundo que acaba de ganar, pero nosotros tenemos esa esperanza, esas ganas de ir a ganar ese partido. La cancha estaba un poco lenta, aunque es lenta para ambos equipos. Nosotros obviamente estamos acostumbrados a una cancha mucho más rápida donde los pases fluyen un poco más y el planteamiento de Perú fue agresivo, con línea de cinco, y sabíamos a lo que ellos iban a jugar. Simplemente hay que estar mejor con el balón, que es lo más importante. Nuestra fortaleza es estar con el balón, recuperar eso que es lo que mejor tenemos y así enfrentar a Argentina», agregó el ex defensor de Colo Colo.
Ricardo Gareca en su análisis dijo es clave que los laterales pasen al ataque, pero que esta vez fue complejo y esa idea fue replicada por el otro lateral, Mauricio Isla, quien también sufrió con el bloque defensivo peruano.
«El primer tiempo lo hicimos muy bien, pero era difícil encontrar los espacios que ellos dejaban con una línea de cinco. Lo encontramos en el primer tiempo, pero en el segundo tuvimos muchas pérdidas de balón y ellos con muchas ganas, con mucho espíritu de correr nos superaron. Fue un tiempo para cada uno y un empate justo. A veces hay que estar preparado para todo. Lo habíamos analizado, habíamos probado las diferentes fórmulas para poder atacarlos, pero siempre es difícil jugar contra Perú», sostuvo el Huaso.
La Roja sale a la cancha otra vez el martes 25 de junio a las 21 horas para medirse frente a Argentina, actual campeón continental y del mundo. Diego Valdés, con una molestia en el gemelo, e Igor Lichnovsky, con problemas en un tobillo, son las únicas dudas, aunque en el plantel hay optimismo en lo que viene.
«Estuvimos imprecisos en los pases, jugamos un solo partido antes de venir acá, pero me voy con una sensación buena. Hay nivel, hay jugadores y estoy contento con el desempeño. Me voy ilusionado», dijo Alexis Sánchez.
Baby Mason llegó hasta Texas para apañar a Dada Ben
Ben Brereton está disputando su segunda Copa América con la camiseta de Chile, pero a diferencia de la edición anterior esta vez contó con el apoyo de su futura esposa Kimberley Abbott en las tribunas del estadio ATyT de Texas. La novia del barbón atacante llegó con Mason, el único hijo de la pareja, en sus brazos. «Nos vamos a ver a Dada (Papá)», escribió ella en la historia donde se veía a Mason con la camiseta blanca de la Selección y el número 22 en la espalda. La Marea Roja de esposas y pololas de los cracks se hizo sentir en Estados Unidos. Además de Carla Pardo, varias parejas insignes mostraron fotos rumbo al estadio o sentadas en tribuna, como Carolina Pérez, esposa de Igor Lichnovsky, o Kenya, la mujer de Víctor Dávila. Misky Bayuk Nadal, en tanto, señora de Diego Valdés, siguió el encuentro desde su casa, haciendo barra en familia. Catalina Díaz, esposa de Darío Osorio, por otra parte, lo vio desde Dinamarca junto a su perro Mocca.


