Partió con críticas de la candidata por la lenta reconstrucción en Viña, pero el ministro extendió el lío a la megatoma de San Antonio
Flaco favor le hace Montes a Jara, dice el analista Ignacio Imas.
Ya el 1 de octubre pasado la candidata oficialista había asestado un golpe directo al ministro del Vivienda, Carlos Montes, al calificar la reconstrucción en Viña del Mar como algo «vergonzoso» por su lentitud e «impresentable», entre otras consideraciones. Este fin de semana, apareció un nuevo capítulo en la disputa, pero esta vez sobre la megatoma de San Antonio. Montes afirmó en en el programa «Estado Nacional», de TVN: «Yo le puedo decir que el dueño del terreno de San Antonio, una de sus manos derechas, también está en el comando de la señora Jara».
En el programa «Estado Nacional», la declaración de Montes se extendió al apuntar a dos funcionarios del Minvu que trabajarían en el comando de Jara, además de la persona ligada al dueño del terreno. «Yo he sabido de a lo menos de dos, una persona que renunció hace poquito» y que «nunca he sabido que lo hagan en hora laboral, porque en hora laboral tienen que cumplir sus funciones».
El cruce no se quedó ahí y la presidenciable oficialista respondió este lunes: «Si hay alguien que el ministro Montes conozca, que lo diga. La verdad es que desconozco a qué se refiere».
A las pocas horas, Montes reaccionó: «No tengo ni he buscado controversias, ni he querido responder a candidaturas electorales más que con la intención de aclarar ciertos puntos de la gestión del ministerio». La autoridad agregó que el caso mencionado se trató de un ejemplo: «Respecto del caso que señalé de un ciudadano que, en el marco de sus derechos políticos, apoyaría a una candidatura, reitero que corresponde a un ejemplo, mencionado en una conversación privada, que demostraría la diversidad de posiciones que existe en la sociedad». Y puntualizó: «En ningún caso busqué individualizar ni establecer implicaciones políticas de ningún tipo. Lo que quise destacar es que hay diálogos diversos que son parte del ejercicio democrático. Como aclaré en la entrevista, no tengo antecedentes de que existan funcionarios públicos que realicen actividad política dentro de su horario laboral. Los funcionarios públicos, como cualquier ciudadano, tienen derecho a ejercer sus derechos políticos siempre y cuando no contravengan lo establecido por la Contraloría».
Fuego amigo
El analista político Ignacio Imas comentó que las críticas de Jara sobre la reconstrucción en Viña del Mar «fueron un golpe directo a la gestión del ministro Montes. Además, ocurrió, en un momento que él está siendo nuevamente cuestionado. Ahora, el ministro pudo terminar golpeado y sentido en términos personales y políticos, pero él, como político profesional, sabe que no puede tener ese tipo de frases en campaña. Tal vez, de base, ya se encuentra afectado por todos los problemas que le ha tocado abordar, por lo tanto, el fuego amigo le afecta aún más. Sin embargo, una acusación de esa envergadura, uno la esperaría de un ministro de una administración de derechas. Pone en cuestionamiento la figura de la candidata oficialista, en un momento que ella no debería estar involucrada en polémicas innecesarias. Flaco favor le hace Montes a Jara».
Tensión
«Esta polémica entre Jeannette Jara y el ministro Montes es un síntoma más de la tensión existente entre, por una parte, los múltiples esfuerzos de la candidata del oficialismo por desmarcarse de la gestión del actual gobierno y, por otra, el descontento del socialismo democrático respecto del desempeño y el rol que han tenido en esta campaña», opina Ricardo Hernández, coordinador de Política y Sociedad del Instituto Res Publica.
Por su parte, Felipe Vergara Maldonado, analista político de la Universidad Andrés Bello y doctor en comunicación política, indica: «El ministro comete un error al ventilar reflexiones que tienen atisbos de conventilleo, que no están a la altura de un ministro de las características y envergadura del ministro Montes. Eso está para campañas, dimes y diretes, pero no para un ministro. Él no se caracteriza por caer en estas provocaciones y no es adecuado».


