Cinco sujetos entraron a la vivienda del ex crack de la Azzurra mientras veía en familia el duelo Italia-España por la Eurocopa
La violencia que sufrí sólo generó algunos puntos (suturas) en mi cabeza, moretones y mucho miedo. El miedo aún hay que superarlo, dijo Baggio, por intermedio de su amigo e histórico representante, Vittorio Petrone.
Espeluznantes momentos vivió Roberto Baggio (57), ex seleccionado italiano, la noche del jueves, cuando fue asaltado en su casa de Altavilla Vicentina, en Vicenza, al noreste del pais. El ex vicecampeón del mundo de 1994 fue sorprendido por cinco hombres armados, mientras miraba el partido de Italia y España, por la Eurocopa 2024, junto a su familia, integrada por su esposa Andreina Fabbi y sus hijos Valentina (34), Mattia (30) y Leonardo (19).
El Divino, como también es conocido, se enfrentó con uno de los ladrones, quien le pegó en la frente con la punta de la pistola, por lo que después Baggio tuvo que recibir atención médica, según informó este viernes el diario «Il Corriere Della Sera». Luego de esa breve pelea, el ídolo italiano y sus parientes fueron encerrados en una habitación, por lo menos, durante 40 minutos. Durante ese tiempo, los facinerosos destruyeron todas las dependencias de la casa, en busca de joyas, dinero y relojes, aunque todavía no hay un avalúo de las pérdidas, de acuerdo con el reporte de prensa.
Cuando se dio cuenta de que los ladrones habían huido, el ex futbolista de la Juventus logró derribar la puerta de la pieza en que estaba retenido, para luego dar cuenta a la policía, que al apersonarse en el lugar retiró las cámaras de seguridad, con el fin de comenzar las pesquisas que den con los malhechores.
«En circunstancias similares pudo pasar cualquier cosa y, afortunadamente, la violencia que sufrí sólo generó algunos puntos (suturas) en mi cabeza, moretones y mucho miedo. El miedo aún hay que superarlo», dijo Baggio, por intermedio de su amigo e histórico representante, Vittorio Petrone, según «La Gazzetta dello Sport».
«Lo que pasó ayer con Roberto y su familia ya lo han vivido muchas otras familias. Sólo cuando te golpean te das cuenta de las heridas que un episodio de violencia y opresión dejó en tu casa, junto a tu familia? Estoy seguro de que Roberto volverá a ser el pilar en el que toda su familia podrá apoyarse para dejar atrás este brutal ataque», agregó Petrone.
En el hospital, sólo Baggio requirió ser atendido, porque el resto de su familia no sufrió lesiones físicas, salvo el trauma de haber sido sometidos a violencia.
«Yo diría que hay muchas situaciones traumáticas, pero enfrentar un asalto es la más traumática, porque experimentar violencia de parte de desconocidos en el interior de tu casa o mientras conduces tu auto es de lo más traumático y genera un daño importante a nivel del aparato síquico, en el ámbito de quienes somos. Hay personas que lo enfrentan con más resiliencia y otras necesitan de más apoyo, pero si a todos se les brindara ayuda terapéutica sería más fácil aceptar lo que pasó para que, poco a poco, el miedo comience a disminuir», explicó Mauricio Valdivia, doctor en Criminología y ex jefe de análisis criminal del OS9 de Carabineros.
¿En qué se manifiesta el impacto al sufrir un hecho de violencia?
«El miedo hace que la gente cambie su rutina y se aísle del entorno, que es una respuesta completamente normal. Todo lo que tiene que ver con la respuesta emocional se verá afectada. Cambiará su forma de dormir, de relacionarse y de manifestar los afectos. Las personas se pondrán intolerantes. Aparecen pesadillas, imágenes, sensaciones físicas que alterarán, por ejemplo, la forma de comer, ya que puede disminuir o aumentar el apetito. Uno tiene la sensación de estar con el cuerpo como apaleado, pero no puede conciliar el sueño. O, al revés, duerme y despierta como si no hubiera dormido en absoluto. Tener problemas con el sueño podríamos considerarlo casi como algo normal o esperable».
¿Y lo que se requiere ahí es atención sicológica?
«Es lo ideal después de enfrentar una situación de alto impacto, con este nivel de crisis. Esto es incluso más crítico que la pérdida de un familiar, porque acá hay algo completamente inmanejable. Claro, también si se pierde a alguien en un accidente de tránsito, pero esto se vincula con la vulneración, especialmente, al interior del domicilio, que es donde nos sentimos seguros. Y ahí se trastoca algo que es más importante que tiene que ver con la sensación de seguridad que tenemos cuando llegamos a la casa y nos sacamos los zapatos. Eso se trastoca. Entonces, si no se logra estar tranquilo en la casa el dolor nos acompañará durante mucho tiempo».


