Juan Carlos Herrera, de 80 años, se metió de casualidad en taller de stand up hace dos años
A mi edad hay que hacer algo, no darse por vencido como que se terminó la vida, afirma comediante conocido como Juanchy.
Una de las grandes sorpresas del reciente capítulo de «Coliseo», el programa de Mega que busca al próximo humorista del Festival de Viña 2026, fue la presentación de Juan Carlos Herrera, más conocido como Juanchy, un comediante de 80 años que hizo reír al jurado con su simpatía y chistes sobre el Parkinson que padece y que le hace temblar las manos.
«Lo primero que sentí fue emoción, porque uno espera que le vaya bien, pero cuando las cosas sobrepasan lo que uno espera, cuando el público se paró espontáneamente a aplaudirme, no pude no emocionarme», contó tras el programa.
«Anoche al verlo en televisión me volví a emocionar porque estaban todos mis amigos pendientes, mi familia, me llegaron mensajes y todo. A esta edad pasar por este tipo de cosas no es común», agregó el humorista, quien vio el episodio junto a sus seres queridos en la casa de su hermana.
El camino de Juanchy en el humor comenzó casi por casualidad. En abril de 2023, mientras participaba en talleres organizados por la Oficina de Arte, Cultura y Patrimonio de la Municipalidad de El Quisco, llegó por error al curso de stand up comedy.
«Bueno, dije yo, siempre me ha gustado la chacota y me quedé», recuerda entre risas. Desde entonces, su vida cambió.
Con la guía de su profesora, Estela de la Luz Vergara, quien sigue colaborando con él, comenzó a crear sus primeras rutinas.
«Ella me iba corrigiendo si estaba muy largo, si no se entendía o estaba muy fome», explica. Su primera presentación frente al público fue a fin de 2023 y el resultado lo marcó tanto que nunca más se bajó del escenario.
«Tenía que hacer algo que al mismo tiempo sea un ejemplo para que la gente vea que la vida no se termina a los 80 años. Participo ahora también de un taller de literatura, ya que el mensaje es que hay que hacer algo, no darse por vencido como que se terminó la vida. Me siento como un ejemplo», recalca.
Herrera no sólo ha encontrado en el humor una nueva pasión, sino también una aliada muy especial: su hija Cecilia Herrera, actriz que participó en la obra «Las niñas araña» y quien actualmente trabaja en la oficina de artes de la Municipalidad de El Quisco. Ella lo acompañó en el escenario del programa de TV como una especie de asistente.
Su rol en «Coliseo» nació de una anécdota inesperada: «En un momento me puse nervioso y se me olvidó una parte, y le pedí a ella que me soplara. Los guionistas pensaron que estaba preparado y la metieron como enfermera, de forma que se notara que era a propósito. En las grabaciones la vamos a meter ahora dos veces, con intervenciones cortitas, para que justifique estar parada ahí todo el rato. Ella está feliz de ayudarme».
¿Hace cuánto le diagnosticaron Parkinson?
«Hace unos 4 años, pero afortunadamente todos los neurólogos que me han visto detectaron que mi Parkinson es benigno, podría ser mucho más fuerte. Yo no tengo nada más que temblores, entonces he tenido suerte en ese sentido. Y me he cuidado por supuesto. Voy a los controles del neurólogo, me tomo todos los remedios como corresponde. Más que el temblor, me afecta que me pongo torpe con las manos, me cuesta abrochar los zapatos, las camisas, cualquier cosa con las manos me cuesta».


