El monegasco se transformó en el tenista de más bajo ranking que corona un Masters 1000
Viajó a probar suerte a Shanghái, entró por casualidad a la qualy y le ganó la finala su propio primo.
Hay que estar atentos a los sueños y premoniciones porque, de tanto en tanto, se convierten en realidad. Así ocurrió este domingo cuando Valentin Vacherot (26) levantó el máximo trofeo en el Masters 1000 de Shanghái, ya que hace seis semanas, cuando tomó la decisión de viajar a China, le envió un breve mensaje a un amigo que resultó anticipatorio.
«Voy a ir a probar suerte en la clasificación de Shanghái porque una racha increíble puede llegar en cualquier momento», dijo el monegasco, como si estuviera visualizando los días de ensueño que convirtieron su envidiable cuenta corriente de 594.077 dólares en una todavía más apetecible cartola con un saldo de 1.718.457 de la misma moneda.
Pero el dinero no lo es todo. Ya que la aventura asiática de Vacherot contiene una serie de datos y circunstancias que bien la podrían transformar en una película con final feliz. De partida, se convirtió en el primer jugador de Mónaco, el segundo país más pequeño del mundo después de El Vaticano, que conquista un torneo ATP individual; además es el tenista con más bajo ranking (204) que corona un Masters 1000 desde la creación de esta serie en 1990, y se transforma en el tercer hombre proveniente de la qualy que se lleva el título en un certamen de esta categoría, después que los españoles Roberto Carretero (1996) y Albert Portas (2001) lo hicieran en Hamburgo.
El monegasco tuvo la fortuna de entrar a última hora a las clasificaciones, luego que, en lo que se conoce como el «efecto mariposa», el italiano Luca Nardi hiciera correr la lista al ingresar directo al cuadro principal. Pero hay algo más singular todavía, ya que en la final Vacherot se midió y ganó por 4/6, 6/3 y 6/3 a su propio primo, el galo Arthur Rinderknech (30), con quien no se enfrentaba desde 2018.
«Pensé que mi primer título podría llegar en un ATP 250. Hacerlo en un Masters 1000 aquí, en mi primera visita a China, es increíble», dijo Vacherot, quien dejó en el camino a varios notables, como el kazajo Alexander Bublik, el danés Holger Rune y el serbio Novak Djokovic, y ahora dará un salto de 164 lugares para ubicarse en el casillero 40 del ranking.
Los primos terminaron abrazados en la pista del majestuoso Qi Zhong, festejo en el que también estuvo Emily Snyder, la polola de Vacherot, y Benjamín, el hermano y entrenador del campeón. «Hoy tenía que haber un derrotado, pero pienso que hubo dos ganadores. Una familia ha ganado y creo que, para el mundo del tenis, esta historia es increíble», dijo el monegasco, quien agregó que su único deseo ahora era «echarme en un sofá y ver Netflix», donde seguramente pronto estará su propia historia.


