Grupos de piratas o gatos abordaron buque para robar toneladas de jurel
El jurel es un producto fácil de reducir que en esta época tiene abundancia, explica Cristian Arancibia, de Ferepa.
La modalidad de asaltos en manada o turbazo, que se ha vuelto recurrente en el último tiempo, no es exclusiva de los locales comerciales ni de las zonas residenciales. También se da en el mar, tal como ocurrió en Coronel, donde se realizó un complejo operativo policial.
En la oscuridad, con el mar picado, un viento implacable y a toda velocidad, la Armada logró evitar que un grupo de 12 personas concretaran un millonario robo de jurel a un buque pesquero.
El capitán de Puerto de Coronel, Osvaldo Cuadra, relata que los pesqueros de altamar o pesca industrial iban a recalar el fin de semana con pesca de jurel en la bahía de Coronel.
«Pero en el Golfo de Arauco hay unos sujetos denominados coloquialmente gatos. Estos gatos andan en embarcaciones más pequeñas y abordan estos pesqueros de altamar para robar la pesca. Son robos con intimidación. Los tripulantes tienen la instrucción de parte de su empresa de parapetarse en el puesto de mando y no intervenir en esta actividad ilegal».
Este sábado era importante, porque desde hacía seis semanas que los pesqueros no salían al mar. «Se les había acabado la cuota de pesca y ahora que volvía a reactivarse, nosotros sabíamos que algo podía pasar. Entonces planificamos un operativo en conjunto con la Capitanía de Puerto de Talcahuano, de Lota y de Coronel y el Grupo de Respuesta Inmediata de la Segunda Zona Naval. Cuando tuvimos la información de que había dos embarcaciones con hombres subiendo a uno de los buques intervinimos con dos unidades marítimas en el sector Escuadrón al norte de Coronel, cerca del terminal marítimo Oxiquim», detalla el capitán de corbeta litoral.
Debido a la intención de escapar, la autoridad marítima debió apuntar con armas a los sujetos.
«Tomamos a 12 detenidos. De hechos dos de ellos quedaron dentro del pesquero, se escondieron y pasó alrededor de una hora hasta que los encontramos. Ahora detuvimos a un grupo grande, pero anteriormente hemos detenido a seis, a dos, a veces a ninguno porque se escapan. Es una lucha constante de la Capitanía de Puerto de Coronel y Lota», agrega Cuadra.
¿Qué fueran 12 es excepcional?
«No, es común. Ellos necesitan operar con harta cantidad de gente para mantener el bote al costado navegando, subir las personas, sacar la pesca de la bodega, cargarla en unas bandejas y esas bandejas tirarlas rápidamente abajo. Necesitan gente para esa actividad. No estaban con armas de fuego, pero sí con cuchillos y armas blancas que usan para intimidar a la tripulación y para las labores propias del robo del recurso».
Es como un tubazo.
«Eso es».
¿Cuánto iban a robar?
«Entre cinco a seis toneladas de jurel».
Mafias
Cristian Arancibia, presidente de la Federación Regional de Pescadores Artesanales de la Región (Ferepa Biobío), cuenta que la piratería se desarrolla hace muchos años en la costa de la zona. «Son grupos de personas que amparados en la categoría de pescadores, aunque muchos de ellos ni siquiera tienen registro ni cuota, abordan embarcaciones industriales en altamar que se dirigen al puerto para sustraer el jurel, principalmente».
Para lograr su cometido, Arancibia explica que en general usan botes de fibra de vidrio con motor. «Se pegan a la embarcación. A veces usan cuerdas que las amarran al buque e inmediatamente generan el abordaje en movimiento. Son verdaderas mafias las que operan en esa modalidad. A nosotros nos afecta porque dicen que es la pesca artesanal la que lo realiza y no, son delincuentes que se amparan en el formato de pesca artesanal porque andan en un bote menor. Actualmente hay bastante extranjero participando de esto también».
¿Por qué el jurel?
«Es un producto fácil de reducir que en esta época tiene abundancia. El kilo de jurel está a unos $3.000. Además hay poca fiscalización, debido a la baja de recursos que tiene la Armada y Sernapesca».
El fiscal Hugo Cuevas informó que los 12 detenidos pasaron a control de detención. «La fiscalía solicitó la prisión preventiva para cinco de ellos que eran las personas que mantenían antecedentes penales. Pero el tribunal la otorgó solo a uno. La fiscalía apeló a esa decisión y se va revisar en la Corte de Apelaciones este martes. Respecto de los otros siete la decisión del tribunal fue de arresto domiciliario total.
«No estaban con armas de fuego, pero sí con cuchillos y armas blancas, que usan para intimidar a la tripulación», Capitan de Puerto de Coronel, Osvaldo Cuadra.


