El italiano se presentó con una orquesta de 74 músicos y un coro de 40 intérpretes
Horas antes, la madre de Agustín Jiménez, de 1 año y que se atiende en la Teletón, contó que su hijo es tan fan del italiano que sólo se duerme con su música. Cuando escucho esta historia me siento sublime, opinó el tenor.
Aún antes que Andrea Bocelli pusiera un pie sobre la Quinta Vergara, el público que llenaba por completo el recinto estaba enfervorizado. De hecho, mientras la orquesta 74 músicos y los 40 integrantes del coro se acomodaban, las personas se lanzaron a aplaudir sonoramente, pero en completo orden.
Tras una presentación eterna de los animadores, inició el show con los miembros del coro dándolo todo interpretando «O Fortuna», la pieza más famosa de la cantata «Carmina Burana», de Carl Orff. Recién a las 21.49 apareció Bocelli entonando con un vozarrón el imperdible «La donna è mobile», de la ópera «Rigoletto», de Giuseppe Verdi.
A la cuarta canción, el italiano le dejó el turno a la soprano puertorriqueña Larisa Martínez, con carrera en Estados Unidos e Italia. Ante sus trinos, el público dedicó una atronadora ovación. Luego hubo un número que compartieron en escena ambos cantantes, antes de dar paso a un ameno interludio musical con un medley de temas de la obra «West side story» («Amor sin barreras»), compuesta por Leonard Bernstein.
Pequeño fan
Con tan sólo un año y dos meses de vida, Agustín Jiménez ha demostrado su personalidad y carácter. Su salud está afectada por múltiples cuadros que lo han llevado a tratarse en el Hospital Van Buren en su natal Valparaíso, y hace un mes que acude cuatro veces por semana al Instituto Teletón de aquella ciudad para que camine con normalidad. Además, no puede ver. Agustín tiene una particularidad poco común: ha demostrado un marcado gusto por la música clásica y cantantes doctos, y tiene a su favorito: Andrea Bocelli. Por esto la madre del pequeño, Nicole Galea, tenía entradas para ambos para el show de anoche en la Quinta Vergara. Fueron con un anhelo más allá: que el famoso intérprete, quien también es ciego, conozca al pequeño.
«Agustín nació con hipotiroidismo congénito, hipotonía central leve, microftalmia (ojos no desarrollados completamente) bilateral por lo que es ciego, tiene desprendimiento en ambas retinas. Además de hipoacusia moderada, escucha un poco menos, por ejemplo no escucha sonidos suaves, tiene que usar audífonos, pero no le gustan», precisa Nicole. «Es mi tercer hijo, la crianza con él ha sido más compleja porque generalmente a los niños los estimulas con juguetes y con monitos en la tele, pero Agustín no pescaba ni los juguetes. Y con la música infantil tampoco reaccionaba, no le pasaba nada con El Perro Chocolo ni La Granja de Zenón».
El pequeño tampoco aprobaba otros géneros musicales: «Tengo una hija de 14 que escucha puro reggaetón y Agustín cuando lo escuchaba se ponía a hacer pataleta hasta que ella apagaba la música».
¿Cómo llegó a la música de Bocelli?
«Un día probamos con música de Mozart para bebés para hacerlo dormir, y tampoco le gustó. Él tenía como cuatro meses y un día teníamos YouTube puesto y salió Por ti volaré de Andrea Bocelli, él estaba llorando y se quedó callado por varias horas. Si le pasaba con esa canción de Andrea que se la reproducíamos a cada rato. Le poníamos la otra canción de Bocelli, Vivo por ella pero se enojaba cuando aparecía Marta Sánchez, ahora ya escucha bien todas las canciones de él».
La música de él lo calma.
«Sí. Otra de sus canciones favoritas de Bocelli es Pianissimo , que canta con Cecilia Bartoli (mezzosoprano italiana), incluso se la pongo en el hospital cuando le tienen que sacar sangre y así no llora tanto. Así que en mi casa se escucha Andrea Bocelli todo el día y toda la noche porque tiene transtornos del sueño y se despierta».
Este lunes, en su conferencia de prensa previa a subir a la Quinta Vergara, al ser consultado por LUN sobre el poder de su voz sobre este niño, Andrea fue reflexivo: «Esa es, efectivamente, la utilidad de mi trabajo. Yo no soy un médico que salva una vida, no soy un abogado que preserva la libertad, no soy un comerciante que administra bienes importantes… sólo soy un cantante. Cuando escucho esta historia me siento sublime, siento que mi trabajo vale la pena».


