Increíble episodio ocurrió en las Torres de Fleming, en la comuna de Las Condes
La mujer, de 86 años, arrasó con la reja perimetral del condominio antes de caer. Pese a todo, terminó ilesa.
Esto ocurrió cerca de las 8:30 horas del sábado en los estacionamientos de las Torres de Fleming, en Alejandro Fleming con Florencio Barrios, comuna de Las Condes.
Una cámara de seguridad que da a los estacionamientos de los residentes, captó la secuencia. Lo que se ve es algo tan improbable que parece generado por inteligencia artificial, pero es tan real como el hambre.
En las imágenes se ve un vehículo, un Toyota Yaris color plata, que intenta estacionar por fuera, en la calle, por Florencio Barrios. Se trata de un estacionamiento donde hay que dejar el auto perpendicular a la vereda. El Yaris comenzó a estacionarse de punta. Pero de pronto, en un violento instante, el auto agarró velocidad y siguió de largo, como si el conductor, en vez de frenar, hubiese acelerado.
El vehículo primero arrasó con la reja perimetral del condominio, luego rodó unos dos metros y medio hacia abajo, donde se encontraban estacionados los autos de los residentes, en el trayecto dio una vuelta completa sobre su eje, pero así y todo terminó perfectamente instalado en el único estacionamiento que en ese minuto estaba desocupado.
Fue como si una mano invisible hubiese agarrado el auto como un juguete y lo hubiese estacionado con milimétrica precisión en ese único espacio vacante, sin molestar a nadie. Pero en realidad fue un escándalo.
«El ruido fue como si hubiese descarrilado un tren», cuenta un vecino, que enseguida se asomó al balcón para ver qué pasaba. «Lo que vimos fue que habían botado la reja de afuera, pero nos costó entender lo que había ocurrido. No había nada raro en los estacionamientos. Pero después supimos que el auto que estaba en el rincón (el primero de esa hilera de autos estacionados) había caído desde la calle, y que quedó tan bien estacionado que parecía que no había pasado nada».
Otro residente cuenta: «Un minuto después de la caída, vi a una señora de edad saliendo del asiento del chofer por sus propios medios. Salieron unos vecinos para preguntarle si le había pasado algo, pero la señora se veía bien. Al minuto llegaron los bomberos y la quisieron poner en una camilla, pero la señora no quiso. Al final le trajeron una silla de ruedas y ahí se quedó hasta que la vinieron a buscar. Estaba sola».
La mujer, que es propietaria del Toyota y que tiene 86 años, no quiso comentar lo ocurrido.





