Diputada Ximena Ossandón (RN) sobre reforma de pensiones
Estamos de acuerdo en mejorar las pensiones, pero la pregunta es si corresponde hacerlo a través de una reforma, plantea la parlamentaria.
La distribución del 6% de cotización adicional (con cargo al empleador) distribuida en 3% destinado a solidaridad y otro 3% a cotización individual no contó con los votos a favor de la oposición, pero a pesar de ello los diputados de la comisión de Trabajo despacharon el proyecto de reforma de pensiones a la comisión de Hacienda.
La propuesta aprobada en la comisión de Trabajo establece que del 3% destinado a capitalización individual, el 70% se destine al ahorro personal y del otro 30% se calculará un ingreso promedio de los cotizantes del sistema, y ese resultado irá a las cuentas individuales. Es decir, para la oposición no es exactamente tres y tres.
La diputada RN Ximena Ossandón, miembro de la comisión de Trabajo, establece reparos al fondo de esta discusión. Según ella, el alza de las pensiones no debe ir en desmedro de los actuales cotizantes.
«Estamos de acuerdo en mejorar las pensiones, pero la pregunta es si corresponde hacerlo través de una reforma si podemos hacerlo a través de una política pública. Hemos tenido 3 escenarios (para redistribuir el 6% adicional): todo el 6% a cotización individual, el 2-4, dos destinado a cuenta individual y 4 a solidaridad y el 3-3. Para nosotros es confuso que el gobierno tenga todas las semanas números distintos cuando además la ciudadanía nos dice con mi plata no, no se metan con mis cotizaciones. Si queremos hacer solidaridad que se haga con la plata de todos los chilenos, no a costa de los jubilados futuros. Ahí está el problema», afirma, y precisa: «Hoy el ministro Marcel defiende el erario fiscal y dice que no hay plata, entonces, para tener plata se hacen de un 3% de las cotizaciones que va a solidaridad, pero hay que entender que el otro 3% que supuestamente va a la cotización individual tiene un descuento por la solidaridad intergeneracional».
¿Se trataba de una letra chica?
«No es que sea letra chica es la fórmula de cálculo. Esto puede generar una frustración también no solo por los cotizantes de hoy, que se van a dar cuenta de que estamos lejos de lo que nos propone la Ocde de subir entre 6 y 8 puntos para que realmente las pensiones mejoren, es curioso que si tú tienes hoy trabajadores que están en condiciones de empleabilidad en términos de salarios y poder adquisitivo, inferiores a los que ya se jubilaron, vayan a ser ellos quienes hagan la solidaridad con los ya jubilados».
¿Cuál sería el escenario ideal para la distribución del 6% adicional?
«Lo ideal es que el pilar no contributivo, el tema de la PGU, por ejemplo, se trabaje aparte a la reforma de pensiones. La PGU nace de la oposición en el gobierno de Piñera cuando se le pide que se separe la pensión básica solidaria de la reforma. Nosotros pedimos lo mismo, ver los temas aisladamente. Porque uno es una política pública que se paga con platas del Estado y lo otro es una reforma de pensiones que es para las personas que realmente están cotizando. El gobierno insiste en crear fondos y los fondos si no tienen los resguardos necesarios constitucionales son peligrosos, porque no saben si un gobierno de turno lo podría utilizar para otro fin».
¿Comparte la idea de que el 6% adicional finalmente lo va a terminar pagando el empleado?
«Bueno todo esto es gradual, acorde al PIB, a indicadores del empleo. Es gradual y de a poco, lo que también podría traer frustración a quienes esperan mejorar sus pensiones».


