Eduardo Jahnke se mueve entre instrumentos y fórmulas matemáticas
Eduardo Jahnke (45), ingeniero civil mecánico, no duda en gesticular, indicar firme con la batuta y expresarse con histrionismo para dar órdenes contundentes a los artistas bajo su dirección orquestal.
Frente a él se encontraban la Orquesta Interfacultades y el gran coro UC, el conjunto coral estudiantil de la Usach y el coro de la U. Santa María sede Santiago. Todos, dando vida al concierto de Navidad en la iglesia de San Francisco, pleno centro de Santiago.
«Como director final tengo que tomar todas las decisiones, yo voy controlando a las 150 personas», explica el profesional, quien además hizo los arreglos de los villancicos que interpretaron en esta ocasión.
¿Cómo se convirtió en un ingeniero músico? «Primero con la guitarra eléctrica, la banda del colegio, tocaba un poco de Red Hot Chili Peppers», recuerda. Cuando entró a ingeniería UC pudo estudiar simultáneamente música, composición, dirección coral y canto lírico.
Si tuviera que elegir ¿con cuál se queda?
«Por la dopamina, la música. Lo que se siente arriba del escenario es un golpe fuerte, pero la ingeniería te permite hacer soluciones para estar cómodo en el día a día. Estoy contento de transitar en ambos mundos, y espero que con la misma eficiencia».


