Hay trabajo en el transporte vertical: buscan alumnos de mecánica, electricidad y otras carreras
Pueden ganar entre $800.000 y $1.100.000, más bonos y extras por turnos.
Para empezar, tres datos que conviene tener en cuenta:
1) Según cifras del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), a diciembre del 2024 había 37.604 ascensores certificados funcionando en Chile. De ellos, 12.027 se encontraban en la Región Metropolitana.
2) Estimaciones indican que cerca de 6 millones de chilenos se suben al menos a un ascensor al día. Es decir, aproximadamente una de cada tres personas usa este medio de transporte habitualmente.
3) Por ley, cada ascensor debe recibir mantenimiento mensual; además, debe contar con una certificación que, en el caso de los edificios de vivienda, se realiza cada dos años (para los inmuebles comerciales es una vez al año).
Mirando estos números se puede concluir que se necesita mucha gente calificada para la instalación y mantenimiento de elevadores. «Las ciudades crecen verticalmente y eso hace que la demanda por personal que tenga conocimiento en este nicho, que es el transporte vertical, sea necesaria. Siempre van a haber puestos que ocupar», asegura Christian Koren, gerente del departamento técnico de ascensores Schindler, quien tiene a su cargo el área de capacitación de la compañía.
Para entrenar y actualizar a sus 290 técnicos cuentan con un centro de capacitación en la comuna de San Joaquín, donde además realizan cursos para los nuevos trabajadores, que mezclan teoría y práctica. Ahí se encuentran los simuladores. «No son maquetas, son equipamiento tal cual como los técnicos encuentran en campo», aclara.
«Tenemos simuladores de todos los mecanismos fundamentales: desde las puertas de piso, de cabina, distintos modelos de operadores de puerta, maquinarias, frenos, distintos tipos de paracaídas, todos los modelos de acuñamiento y, aparte, tres elevadores. Obviamente son de dimensiones menores, no de gran altura, pero como los que te encuentras en un centro comercial o un espacio residencial», destaca.
Ahí los recién ingresados aprenden a revisar piezas que habitualmente no son visibles para los usuarios, como cables de tracción o los guiadores de cabina.
¿Cómo se ingresa a trabajar al rubro? «Pueden ser técnicos de nivel medio o superior, o ingenieros, que tengan conocimientos eléctricos o mecánicos. Después de eso, pasan por una capacitación», explica el encargado.
Listo en seis meses
Una vez al año -generalmente en marzo- la empresa realiza un programa de búsqueda de talento. «Buscamos en institutos de formación técnica, principalmente o personas que quieran incorporarse a un rubro que no enseñan en ninguna parte: es un oficio que se aprende», sostiene Sebastián Riveros, gerente de personas de Schindler.
«Contamos con jóvenes, o gente no tan joven, sin experiencia en el rubro, pero con conocimientos de electromecánica preferentemente, a los que contratamos y durante tres meses están aprendiendo de nuestra tecnología y procesos. Después van a salir a terreno, acompañados por una persona de mayor experiencia, para luego tener ya la formación suficiente para trabajar de manera independiente», describe. En total, la formación de un técnico en transporte vertical dura alrededor de seis meses.
Para el caso de mantenimiento, habitualmente hay un jefe de servicio que supervisa a un grupo de técnicos. Cada uno de ellos tiene a su cargo una ruta, compuesta por una cantidad de equipos a mantener mensualmente. Cuando se hacen instalaciones generalmente se trabaja en parejas, también a cargo de un supervisor.
El técnico que firma la revisión mensual -el adhesivo que se pega en la cabina- no es el único responsable del trabajo; legalmente es la empresa la que debe responder. «Siempre está la responsabilidad corporativa subsidiaria de la compañía o empresa mantenedora», aclara el ejecutivo.
La remuneración va a depender de la experiencia y responsabilidad. «En promedio, un técnico con un nivel de experiencia puede tener un sueldo base entre $800.000 y $1.100.000, aproximadamente. Después vienen las bonificaciones y turnos que pudiesen existir», detalla Riveros
«Siempre es importante tener gente que quiera estar dispuesta a trabajar en este rubro, porque el negocio es cambiante, surgen nuevos clientes o hay nuevos proyectos que pueden tener varios equipos», concluye.


