Consultora Estrategia Sur analizó el poder real del sufragio de los extranjeros
La magnitud del voto extranjero en distritos estratégicos y, en particular, del electorado de origen venezolano, puede tener un efecto directo sobre la composición del próximo Congreso, dice Felipe Ruiz, director de Estrategia Sur.
Con cada elección el peso del voto extranjero se vuelve mayor. Así lo demuestra un estudio elaborado por la consultora Estrategia Sur que afirma que en el Importante distrito 10 de la Región Metropolitana, que incluye a las comunas de La Granja, Macul, Ñuñoa, Providencia, San Joaquín y Santiago, el voto de los venezolanos, por sí solo, puede influir directamente en la elección de al menos un parlamentario. Esta zona electoral tiene ocho cupos para diputados.
‘El distrito 10 se consolida como el epicentro del fenómeno del voto extranjero. Allí, el 19% del padrón corresponde a votantes de origen extranjero, y los de nacionalidad venezolana suman 81.872 personas habilitadas para sufragar, una cifra superior a los 66.794 votos que obtuvo la primera mayoría en la elección de diputados de 2021 (el actual diputado del FA Gonzalo Winter). En términos electorales, el votante de origen venezolano del distrito 10 ya equivale a una ‘primera mayoría parlamentaria», comentó Felipe Ruiz, director de Estrategia Sur.
Rostros del distrito
Los actuales parlamentarios en ejercicio del distrito 10 son: Jorge Alessandri (UDI), Johannes Kaiser (PNL) y María Luisa Cordero (Independiente con cupo RN) por la derecha. Y Lorena Fríes (FA), Helia Molina (PPD), Alejandra Placencia (PC), Emilia Schneider (FA) y Gon-zalo Winter (FA) por la izquierda. Y entre los candidatos que postulan a llegar al Parlamento, representando a dicha zona, están: la exalcaldesa de Santiago, Irací Hassler (PC), el secretario general del PPD, José Toro, José Antonio Kast Adriasola, hijo del candidato presidencial José Antonio Kast, la independiente con cupo de la UDI, Macarena Zarhi, el abogado Francisco Orrego (RN), y los actores Sandra Solimano y Juan Pablo Sáez (ambos por Demócratas), entre otros. Son 71 candidatos en total.
El distrito 10 es uno de los más relevantes en cantidad de votantes. Tiene 1.053.303 ciudadanos habilitados para sufragar, de los cuales el 19% es población extranjera.
Ruiz explica: ‘El votante de origen venezolano en el distrito 10 hoy tiene un peso electoral significativo. Si miramos la elección de diputados de 2021, un candidato resultaba electo con una proporción de entre el 6% y el 10% de los votos válidamente emitidos. Hoy, los electores de origen venezolano equivalen aproximadamente al 8% del padrón total del distrito. Eso implica que, en términos relativos, su magnitud es comparable al umbral que históricamente define la posibilidad de alcanzar una diputación en el distrito. Es un contingente de votantes que, por sí mismo, puede incidir en el resultado final y debe ser considerado en cualquier análisis serio del escenario electoral'.
¿Esto abre la puerta para ver en el futuro a un candidato que apunte específicamente al voto venezolano, y que además pueda ser electo?
‘Numéricamente, podría parecer plausible, pero políticamente no es una estrategia viable. Una campaña basada en un nicho tan específico tendría un techo muy bajo y carecería de sustentabilidad política. Hoy el desafío de cualquier candidatura es construir una base social amplia y transversal. El votante de origen venezolano es relevante, pero está inserto en un electorado diverso que es potencialmente movilizable en base a preocupaciones comunes más que en base a identidades nacionales'.
¿Cómo hacer campaña pensando en el elector venezolano, en un contexto de cuestionamientos a la migración?
‘Más que diseñar campañas para migrantes, el desafío es en-tender que forman parte de una ciudadanía diversa. Pensar el voto de origen extranjero como un bloque homogéneo o aislado sería un error. La agenda política que los interpela es la misma que la del resto del país: seguridad, empleo, salud, vivienda, transporte. En ese sentido, me parece que el éxito de una campaña no depende de apelar a nacionalidades, sino de integrar las demandas compartidas dentro de una conversación más amplia, que les otorgue un marco y narrativa común'.
Resto de la RM
El estudio también subraya el peso del voto de origen extranjero en otros distritos relevantes. Por ejemplo, en el distrito 9 (Recoleta, Independencia, Quinta Normal), los migrantes alcanzan el 13% del padrón habilitado. En Independencia, la población de origen peruano y venezolano concentra en conjunto un cuarto del electorado total, una proporción que podría resultar decisiva en comicios competitivos.
En el distrito 8 (Maipú, Estación Central, Cerrillos), la población extranjera representa el 8% del padrón distrital. Destaca Estación Central, donde los votantes de origen venezolano equivalen a casi el 10% del padrón comunal, configu-rando una de las concentraciones más altas del país.
Finalmente, en el distrito 13 (San Miguel, La Cisterna, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda, San Ramón y El Bosque) el electorado migrante también gana relevancia. En San Miguel, los votantes venezolanos representan cerca del 10% del padrón total, consolidando su presencia en el sur de la capital. ‘La magnitud del voto extranjero en distritos estratégicos y, en particular, del electorado de origen venezolano, puede tener un efecto directo sobre la composición del próximo Congreso. En algunos casos, el número de votantes migrantes supera por sí solo los márgenes con que se definieron las últimas elecciones parlamentarias', afirma Ruiz.
Y remata: ‘Con más de medio millón de extranjeros habilitados para los comicios solo en la Región Metropolitana, y concentraciones distritales que en algunos casos alcanzan casi el 20% del padrón, el estudio concluye que el voto migrante y, especialmente, el de origen venezolano, se ha convertido en un nuevo factor estructural de la política chilena. En 2025, su peso podría inclinar la balanza en la elección de representantes para la Cámara de Diputados'.


