Nuestro crítico Larry Moe comparte acá las dudas faranduleras más acuciantes que lo asaltan.
En el marco de las celebraciones por el aniversario 27 de la primera columna publicada por este limitado, pero enjundioso apóstol del periodismo en este matutino, se me ha invitado a revivir una mítica sección del recordado suplemento «Primera fila», en que vertí mis impresiones iniciales sobre el devenir televisivo local. Aparecía en la sección «Quién TV y quién te viera» y consistía en interrogantes aparentemente inocentes acerca de temas y rostros de la pantalla chica. Me refiero a «Los por qué».
Vamos a ello.
¿Por qué «Buenos días a todos» no contrata a Kaminski de notero, para darle un toque más familiar a ese matinal? Recordemos que allí ya está su ex, la bella Carla Jara.
¿Por qué en «¿Ganar o servir?» Pangal Andrade no adopta a Luis Mateucci, ya que le ha ganado tantas pruebas físicas en ese reality?
¿Por qué en su debut en TV+ («Al piano con Lucho» este lunes 1 de julio) Luis Jara no entrevista a Rodolfo Carter en alemán? Sería una histórica cumbre de políglotas.
¿Por qué el notero héroe de TVN (Leo Castillo) no usa sus superpoderes para sacar a ese canal del fondo de la tabla del rating?
¿Por qué cuando habla ME-O en la tele no hay traducción simultánea en la pantalla?
¿Por qué la obertura del Festival de Viña 2025 no se hace desde el socavón de Reñaca?
¿Por qué Benjita Vicuña no es nombrado de una vez por todas embajador del calentamiento global?
¿Por qué ni el Mago Valdivia ni Daniela Aránguiz han dado luces de cómo celebrarán sus 20 años de matrimonio, en diciembre venidero? Igual es una fecha importante.
¿Por qué Diego Urrutia no juega al Loto? Después de su llegada del Festival de Viña por carambola (tras la impensada deserción de Yerko Puchento) y de su relación con Carla Jara su buena suerte está fuera de toda discusión.
¿Por qué el Mago Jiménez, su hijo Diego y Cote López no proponen a algún canal un remake del sitcom «Tres son multitud»?
¿Por qué Raquel Argandoña quiere fuera de «Tal cual» a José Miguel Viñuela si, que se sepa, aún no le ha tijereteado el pelo?
¿Por qué en «Todos somos técnicos» no dejan de lado el doble sentido? Aunque el costo sería que el programa duraría cinco minutos?
¿Por qué TVN no hace un especial de «¡Ahora caigo!» con los alcaldes que todavía no han sido formalizados ante la justicia?
¿Por qué en «Sígueme» no sacan número para hablar y no interrumpirse?


