La hija de María Alberó e Iván Zamorano vive con cautela su primera experiencia en TV en el El internado
La joven ya le comentó al español que ellano se va a mover de Chile por nadie, que quiere cumplir sus metas y a él le pareció bien. Por ese motivo se proyecta fuera del encierro con él.
Blu Dumay está viviendo su primera experiencia televisiva como participante del reality «El internado» (Mega). La joven de 28 años ingresó con el apoyo de su madre, María Alberó, e Iván Zamorano, quien crió a Blu y la considera una hija. Por estos días, la experta en marketing digital también experimenta un romance en el encierro. Como se ha visto en algunos adelantos, Blu, que lleva un año y medio soltera, se dejó conquistar por Efrén Reyero, un español de 42 años que tiene un pasado como futbolista. Hasta ahora, se besaron tras un arbusto y él se le declaró diciéndole que le entrega «paz».
En estas semanas, dice Blu, «me he sentido bien, estoy creando nuevas amistades, nuevos lazos, y tratando de entender el juego porque este es mi primer reality. No entiendo muy bien cómo se juega con estrategia, pero creo que voy bien y estoy contenta». «Mi mamá y Bam Bam siempre me han querido proteger mucho, les daba miedo mi exposición, pero siempre me han apoyado en todo», suma.
¿Usted vino dispuesta a tener una relación?
«Siempre estoy abierta al amor, a enamorarme y a sentir, pero no pensé que fuera a pasar, sinceramente. A mí me gusta la gente mucho más profunda y no sabía si es que iba a encontrar una persona así acá, quizás con lo que yo necesitaba de un hombre. Y en el encierro uno no sabe diferenciar entre la realidad y el juego que se está dando».
¿Qué le llamó la atención de él?
«La verdad es que al inicio siempre fue una amistad. Me apoyaba mucho en él porque sentí que era un líder muy positivo en el equipo, que manejaba muy bien las situaciones y a todos trataba de tirarnos para arriba. Siempre fue muy atento con todas las personas, muy caballero y eso me gustó bastante. Pero cuando empiezas a tener conversaciones más profundas, ahí te das cuenta del tipo de creencias que tienen, los valores, cómo piensan, y eso quizás fue enganchándome más al pasar de los días. Él me transmite seguridad».
¿Le pareció atractivo cuando lo conoció?
«Sí, siempre me pareció guapo, pero no lo vi como algo más al comienzo. Aparte de que lo estaban emparejando con otra persona (Carla Ochoa) y yo no me iba a meter ahí».
Usted ha vivido sus pololeos en privado, ¿le preocupa la exposición?
«Todos sabíamos que en este reality me iba a exponer sí o sí, y, si conocía a alguien, también tengo mis límites. Hay cosas que sí puedo hacer y cosas que no voy a hacer dentro de un reality. Por eso creo que no podría tener una relación en sí dentro de un reality, sino conocer a una persona y ya afuera se verá si es que hay una relación. Por ejemplo, yo no voy a dormir con él, de regaloneo sí, pero en la noche no. Hay cosas que no quiero mostrar porque son parte de mi intimidad».
¿Qué siente por Efrén?
«Le tengo mucho cariño, me gusta y nos estamos conociendo más. Yo soy mucho más lenta para mis procesos. Tengo mis tiempos y me gusta que me los respeten».
¿Se proyecta con él?
«Sí, hay posibilidades de conocernos afuera primero porque sus planes son en Chile. Segundo, porque, cuando le dije que yo no me iba a mover a ningún lado por nadie más, a él le pareció bien. Él se adecúa a lo que yo necesito porque quiero cumplir mis sueños y que la otra persona también los cumpla. La idea es en paralelo apoyarse y que cada uno tenga sus metas. Y si sus metas están en Chile, probablemente podamos coincidir».
Blu relata que, con el pasar de los días, se enteró de que Efrén también fue futbolista, al igual que Iván Zamorano, pero que eso no fue un motivo relevante para su conexión. Sí reconoce que «he tenido onda (con futbolistas), pero nunca he concretado nada, no ha sido pololeo ni mucho menos».
Por el lado de Efrén Reyero, señala que lo cautivó «la capacidad de comunicación que tenemos en conjunto, cómo nos explicábamos las cosas y a raíz de eso fue que empecé a interesarme más por ella como persona y hay que reconocer que Blu es guapísima». También admite que «estoy acostumbrado a que me entren a mí, a que las chicas vengan a hablar conmigo, y ahora ha sido todo lo contrario. Soy yo el que está intentando conocer a Blu».
Nacido en Málaga, partió como futbolista en Vélez CF y luego pasó por otros clubes. Como hincha del Real Madrid, reconoce que «Iván Zamorano, para mí, fue un ídolo. Recuerdo que cuando jugaba en las calles, rematábamos de cabeza y hacíamos sus gestos. De hecho, se lo comenté a Blu». «De todas las chicas que hay en la casa, en estos momentos creo que con la única que podría proyectarme sería con Blu. Creo que ella me puede dar una estabilidad y una paz que, a veces, yo no tengo, y creo que por ahí podemos encajar».


