Pelearán 3 rounds en Noche de combos, velada de box en el Teatro Caupolicán
Ambos amigos llevan meses en el gimnasio para superarse. Mientras el primero destaca por su mayor peso y recto de derecha; el segundo, por su movilidad y cruzado de izquierda.
En la cancha se verán los gallos: este viernes se realizará «Noche de combos», una velada de boxeo en que varios influencers se subirán al ring en el Teatro Caupolicán. Uno de los duelos más esperados es el que enfrentará a Rodrigo «Gallina» Avilés y Benjamín «Pollo» Castillo, quienes jamás antes se han agarrado a aletazos en sus vidas.
El encuentro fue pactado a tres rounds de tres minutos cada uno, siempre y cuando puedan superar el enorme esfuerzo físico que significa. Ambos comentan que son amigos y que esperan que los golpes no terminen con la buena onda.
En la esquina roja
Rutina: «Estoy entrenando box desde agosto y estoy agotadísimo», cuenta Gallina, justo antes de otra sesión en el Club Palestino. «Partí con dos veces por semana y ya estoy realizando tres. Hemos trabajado, pero con mucho cuidado para evitar las lesiones».
Peso y altura: «Mido 1,73 y partí el entrenamiento con 90 kilos. Yo sé que es mucho, me dolían las rodillas jugando al futbolito. Aunque hacía ejercicio, no podía evitar la chelita, el completo. Ahora ya bajé a 79 kilos y noto la diferencia».
Lo más difícil: «Hacer sparring (entrenamiento sobre el ring en que boxea contra un contrincante). Cuando hice el primer round quedé muerto. En el segundo, no me podía el cuerpo, pero hace unos días hicimos cuatro. En el último, sentí que me iba a morir».
Consejo útil: «No te puedes picar, aunque te estén pegando. Debes dosificar la energía para llegar al último round».
Mejor golpe: «El recto de derecha y el cruzado».
Comentario: «Ahora me siento muy rudo, mi señora me encuentra más mino ahora. Al principio no le gustó la idea de que aceptara, pero ahora me apoya».
En la esquina azul
Rutina: «Estoy entrenando hace dos meses. Empecé con seis veces a la semana y ahora todos los días. Necesitaba un cambio intenso y lo he conseguido. En este tiempo pasé por muchas emociones, cansancio físico, sicológico. Además estoy con dieta cero alcohol», cuenta Benjamín Pollo Castillo, de 31 años, quien mejora su condición en el gimnasio Row, en Vitacura, con el profesor Ramón Mascareño.
Peso y altura: «Mido 1,65 metros y ahora estoy en 70 kilos. Bajé 8 kilos, pero también gané músculos: se nota en los brazos, en la cara, en la contextura. Aunque pierda ya me siento ganador por lograr este cambio. Por años me propuse un verano sin polera y siempre lo tuve que postergar. Ahora ya estoy listo».
Lo más difícil: «Hacer sparring. Los últimos segundos en el ring sientes que estás en el infierno. Tu cerebro te pide que debes dejar de hacer este esfuerzo, pero al mismo tiempo tu nivel de estrés es muy alto y te fuerzas a seguir para evitar que te peguen más».
Consejo útil: «He trabajado mucho en técnica, cardio y potencia, tanto para el abdomen como para las piernas, así resistiré mejor los golpes. Este es un deporte de mucha cabeza. Me he cortado las cejas, los labios, pero a mí me enoja mucho que me toquen la nariz. Si sucede, soy capaz de pegarle al árbitro, jajajá».
Mejor golpe: «El cruzado de izquierda, entra harto. Como soy más bajo que Gallina, voy a tener que moverme, meterme en su guardia y lanzarle el cruzado».
Comentario: «Ya que Gallina pesa casi 10 kilos más que yo, le voy a exigir que use guantes más pesados para que sea una pelea más justa. Si pierdo, le echaré la culpa al peso, jajajá».


