Marianne Schmidt se ha lucido reemplazandoa Karen Doggenweiler en Mucho gusto.
Karen Doggenweiler no está conduciendo «Mucho gusto» por estos días. Primero se ausentó para promocionar el Festival de Viña junto a su partner Rafael Araneda en los Billboard Awards de la Música Latina y ahora está grabando entrevistas en México para el programa «Camino a Viña».
Su función, al lado del señero José Antonio Neme, la está cumpliendo la también periodista y experta en actualidad internacional Marianne Schmidt.
No se podía recurrir a Natasha Kennard, que está cursando un Master en Londres, ni a Coni Santa María, que no está habituada a la miscelánea vorágine de un matinal y que además hace poco no lo pasó bien cubriendo un debate presidencial. Desde el estudio Neme les pidió a ella y a Roberto Saa que dejaran de «repetir como loros» una pregunta sobre una reciente y polémica columna titulada «Parásitos».
La solución estaba en las narices: Marianne. Una pieza confiable para el equipo y familiar para el televidente, que ha sorprendido por el fiato que ha mostrado con Neme y un rol altamente opinante, que es un atributo inherente a una conductora que debe estar cinco horas al aire cada día.
Esta periodista agrega desplante a lo preparada que es y no acostumbra guardarse lo que piensa, aunque le pueda acarrear alguna funa. Pasó hace unas semanas cuando en cámara se mostró contraria al uso del lenguaje inclusivo (¿o inclusive?).
Tampoco se achica con los pesos pesados. Como cuando encaró al candidato Franco Parisi, preguntándole directamente: «¿Por qué usted culpa a los matinales de que no tiene alta votación en Santiago? Quiero saberlo».
Ha comenzado a ser figura frecuente en las nominaciones a los premios Cordillera. En la categoría de Mejor panelista el 2024 remató segunda detrás de Cecilia Gutiérrez y este año llegó cuarta, tras Sergio Rojas, Willy Sabor y Antonella Ríos. En ambas ocasiones la cantidad de votos que recibió fue considerable (67 mil y 62 mil preferencias, respectivamente).
Muestra de su versatilidad son sus apariciones en la alfombra roja del Festival de Viña de este año y como comentarista del mismo evento, siempre desde «Mucho gusto». Lejos de desperfilarse profesionalmente, aportó seriedad y fundamento en sus análisis.
Hasta la han comenzado a invitar las teleseries de su canal para realizar cameos (el primero, como lectora de noticias en «Aguas de oro»). «La gringa» es una caja de sorpresas y donde la pongan responde.


