Sociólogo Axel Callís cree que encuentro televisivo fue clave para indecisos
Sobre la flor de Kaiser a Matthei: Aparece como un caballero y eso siempre suma, dice el director de Tú Influyes.
«En términos estrictos, el debate fue muy largo, casi tres horas, lo cual puede espantar a los electores», advierte el analista político y director de Tú Influyes, Axel Callís sobre el último debate presidencial previo a las elecciones del 16 de noviembre, organizado por la Asociación Nacional de Televisión (Anatel). Sin embargo, considera que se realizó en una semana clave para el votante y los candidatos mostrar sus planteamientos.
Poca novedad
En el debate participaron los candidatos de Chile Vamos, Demócratas y Amarillos, Evelyn Matthei; del Partido Republicano, José Antonio Kast; del pacto Unidad por Chile, Jeannette Jara; del Partido Comunista Acción Proletaria, Eduardo Artés; del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser; del Partido de la Gente, Franco Parisi; y los candidatos independientes, Marco Enríquez-Ominami y Harold Mayne-Nicholls, y sobre ellos, Axel Callís sostiene que «parecían cómodos con el formato que les permitía, en muy pocas ocasiones, cruzarse o intercambiar con otros; casi siempre usaban el tiempo para ellos mismos, para presentar ideas». Aunque «las preguntas fueron casi todas muy parecidas a las de anteriores debates. Los contenidos, que seguí en su totalidad, fueron en un 98% o 99% conocidos, sin mucha novedad», advierte.
Derecha
Antes de entrar de lleno en el debate, Callís explica lo que ocurre en la derecha, en términos de estrategia política ad portas de las presidenciales: para el analista, «quién diseñó que la primera vuelta fuera una primaria para la derecha, en el fondo hizo que el fuego cruzado estuviera siempre entre los tres candidatos de ese sector» y eso «le permitió a Jara estar cómoda y poder desplegarse a sus anchas en términos de propuestas y que muy poca gente la tocara», señala. «Ese relato de primarias en la derecha benefició siempre a Kast y perjudicó a Matthei», agrega.
Plano
Sobre la performance del candidato del Partido Republicano, Callís es tajante: «Kast es plano, fome y evitativo. No responde ninguna pregunta de derechos humanos o valóricos. Su mantra es que la delincuencia es el gran problema y que todo se resuelve con más lucha contra ella. Siempre decía que el gobierno es causante de todos los males», menciona.
¿Cree que el debate movió la aguja o solo reafirmó el voto?
«Esto es fundamental porque mover la aguja tiene que ver con toda la producción material de esta semana. Este debate fue el más importante porque coincidió con la decisión de mucha gente que aún no había definido por quién votar. Desde el viernes anterior a las elecciones, y especialmente desde este fin de semana y esta semana es cuando mucha gente no politizada decide qué va a votar; son los nuevos votantes. Un debate como este ofrece municiones, ofrece contenidos para familiarizarse».
¿Y qué candidato ofreció más contenido?
«Kast no ofreció nada nuevo; evitó confrontar y se centró solo en seguridad, presentándose como el opositor máximo al gobierno y lanzando críticas a Jara. Kaiser, que venía siendo el más certero con contenidos novedosos, defendió la semana pasada sus posiciones previas, como el plebiscito, pero anoche no aportó novedades que pudieran captar atención. Parisi fue eficiente presentando propuestas concretas, como sacar el IVA a pañales y remedios, temas muy claros para la gente».
¿Quién aprovechó, entonces, mejor el debate?
«Jara, sin duda. La Jara del debate de Chilevisión versus la de ayer (lunes) son personas diferentes. Se benefició al alejarse del PC y del gobierno, y la «primaria de la derecha» la dejó en una dimensión con pocas críticas, lo que le permitió jugar más libre».
¿Quién se lo farreó?
«Evelyn Matthei se enredó en algunas cosas, titubeó al explicar temas, aunque cuando hablaba de emociones fluía mejor. No diría farra, pero se esperaba más. Cuando hablaba de ella y de su equipo se notaba que fluía mucho más».
¿Fue una buena jugada el regalo de la rosa de cumpleaños de Kaiser a Matthei?
«Sí, porque su debilidad tiene que ver con que supuestamente él quiere cerrar el ministerio de la Mujer. En ese momento se mostró como un caballero, algo que también reconoce Evelyn, que aunque tiene una agenda que al mundo feminista le da tirria, aparece como un caballero y eso siempre suma».
¿Cree que la TV sigue siendo el medio más al alcance o ya fue superado por las redes sociales?
«Vi que el debate de Archi fue muy viralizado gracias a las imágenes. Hoy en día los debates no son solo auditivos o televisivos, la mezcla es total. Lo que más se conversa son temas concretos como la propuesta de los $700.000 de sueldo mínimo, el IVA a pañales, o temas polémicos como la supuesta invasión de Venezuela o la anécdota de Kaiser diciendo que EE.UU. invadió Alemania. Todo eso genera conversación».


