Por lo menos una vez al mes, el cazador estadounidense, Ron Dailey, tomaba sus accesorios y herramientas de caza y se dirigía a las alturas del Bosque Nacional Sierra, en el oeste del estado de California, para atrapar ciervos de manera deportiva, una práctica que realizaba desde hace años y de la cual contaba con una licencia para llevar a cabo esa actividad. Tras cargar su enorme camioneta, la mañana del lunes 13 de octubre, el jubilado de 65 años se despidió de su esposa y le aseguró que cenarían esa noche cuando él regresara antes del anochecer. Sin embargo, Ron no volvió y estuvo desaparecido por 20 días, sobreviviendo a una fuerte tormenta, el frío extremo y metros de nieve bajo de sus pies, tras quedar atrapado a más de 3 mil metros de altura, registró Fox News.
Según el propio relato de Dailey, quien decidió contar su experiencia al matinal del canal local, KCBS-TV, tras manejar más de 115 kilómetros hacia las montañas de Sierra Nevada y luego de pasar por el sendero de Swamp Lake en su camioneta Dodge Dakota del año 2002, subió a la cima más alta para comer y se percató que muy cerca de él se avecinaba una tormenta de nieve que no tenía prevista y que aparentemente los registros meteorológicos no habían informado. Reconociendo que debía salir de ahí inmediatamente y que tenía poco tiempo para escapar de la ventisca, Ron tomó su camioneta y sin fijarse por dónde estaba manejando, bajó rápidamente una pequeña colina, donde se encontró con un obstáculo que dañó el vehículo. «En ese momento di la vuelta e intenté salir, pero no pude», detalló, confesando que en ese momento se dijo a sí mismo «Dios mío, esto no pinta bien».
Tras darse cuenta que retornar era imposible, decidió seguir bajando con el motor apagado, hasta que una llanura lo detuvo. Sin señal y sin poder escapar de ahí, Ron decidió acampar dentro de su camioneta, retirando el asiento del pasajero para estar más cómodo, y mantenerse el mayor tiempo posible adentro del vehículo, con los víveres que llevaba para unas horas, hasta que alguien lo encontrara en ese remoto lugar o, bien, que pudiera salir de ahí después de la tormenta y pedir ayuda. Sin embargo, la nieve no cesó y por casi dos semanas la ventisca fue incesante, siendo el primer día el más complejo de todos, cuando la nieve superó un metro de altura, publicó «The New York Post».
Con la nieve prácticamente hasta la cintura y un clima que no daba tregua en la zona, Ron decidió tomar las cecinas y los frutos secos que tenía en su bolso, que en su conjunto sumaban 900 calorías, y los 14 litros de agua que mantenía en el pick-up de su camioneta para una emergencia con el motor; y los fraccionó para poder extender lo más posible su estadía ahí. En medio de su aislamiento, el cazador se encomendó a Dios y en uno de los días más fríos y duros se despidió de su familia, a través de un SMS que nunca pudo enviarse. «Me disculpé con ellos, porque probablemente no estaría allí por el resto de sus vidas», reveló Ron, asegurando que en el mensaje les había escrito que los iba a estar «observando desde el cielo», registró «The Guardian».
Cuando finalmente el agua y la comida se acabaron, después de 14 días atrapado, Ron entendió que no lo encontrarían y que debía salir a pedir ayuda, aunque fuera lo último que realizara en su vida. «Esto es todo. O intentas salir o te sientas aquí y mueres», se dijo a sí mismo y con las últimas fuerzas que tenía salió del vehículo y caminó por seis días, alimentándose de nieve, agua y alguna vegetación del bosque, hasta que fue encontrado por tres rescatistas a 17 kilómetros de su camioneta. «Ha sido la caminata más dura de mi vida», declaró Ron, confesando que fue la fuerza de Dios la que quiso que fuera rescatado, ya que poco antes de que lo encontraran le había pedido que enviara alguien, pues «ya casi no puedo caminar», recordó. «Dios todavía hace milagros y nos acaba de mostrar uno», agregó su esposa, evidentemente emocionada a CBS Morning.