No todo va al medio: Federico Ríos explica la regla de los tercios para componer imágenes
Dentro de la historia del arte, la composición siempre ha sido una parte fundamental de toda obra visual, afirma Federico Ríos.
El fotógrafo Federico Ríos se llevó este 2025 el prestigioso premio World Press Photo en la categoría «Proyecto a Largo Plazo». El galardón distingue a su cruda cobertura de la ruta a través del Tapón del Darién, una serie que trabaja hace años y que muestra la realidad de quienes cruzan la frontera entre Colombia y Panamá. Sus fotos, con las que colabora de manera regular para «The New York Times», se caracterizan por la dignidad con la que retrata a sus sujetos y por su manejo de la composición.
Ríos es fiel a su preferencia por las cámaras Leica, por su tratamiento de luz, grano y color. Por eso, explica, ha comenzado a incorporar el Xiaomi 15T Pro en su trabajo en terreno: este smartphone, último lanzamiento de la marca china en Latinoamérica, integra óptica Leica en sus lentes y un sistema de zoom avanzado que le permite capturar imágenes de alta calidad.
Para sacar buenas fotos con el celular, afirma Ríos, uno de los recursos más sencillos y subutilizados en la fotografía móvil es la cuadrícula que viene incorporada en la cámara digital del teléfono. «Dentro de la historia del arte, la composición siempre ha sido una parte fundamental de toda obra visual», recalca. Desde esa tradición pictórica, donde los grandes maestros organizaban los elementos para guiar el ojo, la fotografía hereda técnicas como la famosa regla de los tercios.
Esta teoría plantea dividir la imagen en tres partes iguales tanto horizontal como verticalmente. Las intersecciones de esas líneas son los llamados puntos de tensión o zonas de confluencia, que tienen mayor interés visual. «Una manera de componer es ubicar los elementos contundentes o protagonistas en esos puntos. Así la imagen tendrá ritmo y equilibrio», dice. Si una persona mira hacia la izquierda, lo ideal es ubicarla en los tercios derechos, dejando espacio hacia donde se dirige su mirada. Si el movimiento es vertical, el principio se mantiene: lo que sube o baja se ordena dejando aire que equilibre la dirección.
Entonces no todo va al centro.
«Exacto. No todo tiene que ir al centro. Más bien, la forma de componer es entender la direccionalidad de la imagen. Si la imagen mira hacia la derecha, uno la pone en los tercios izquierdos y así logra equilibrio. Por ejemplo, si tengo una persona mirando hacia el mar, la ubico a un costado y dejo un espacio vacío hacia el frente de la mirada. Ese vacío es el que equilibra la imagen».
¿Qué otro truco le recomendaría a alguien que quiera usar la regla de los tercios?
«Como todas las reglas, está para romperse. Hacer lo opuesto a veces funciona para generar mayor tensión. Si tienes una persona a la izquierda mirando hacia la izquierda, se generan tensiones distintas, más complejas, pero también interesantes.»
Estaba viendo su Instagram y hay muchas fotos de paisajes. ¿Cómo aplica la regla en ese tipo de imágenes más abiertas?
«Ahí el horizonte se ubica en la línea del tercio inferior o superior, según lo que quieras destacar. Si quieres darle más peso a la tierra, usas el tercio inferior. Si quieres destacar el cielo, usas el superior. Nunca lo pongas en la mitad».
Sus fotos tienen un cuidado muy particular en los colores y la luz. ¿Qué otra recomendación le daría a un fotógrafo amateur?
«Lo principal es estar verdaderamente interesado en el tema que uno va a fotografiar. Esa es la clave. A partir de ahí viene todo lo demás: trabajar la luz, el fondo, conocer al personaje que tienes al frente. Pero sin interés genuino, no hay fotografía que funcione».
Líneas rectas
La fotógrafa Sofía Musa sugiere usar la cuadrícula no sólo para componer, sino también como herramienta de observación. Recomienda mirar la escena a través de los cuadros antes de disparar, para detectar elementos que se pueden alinear, cortar o destacar, como postes, bordes de murallas o siluetas en movimiento. «A veces basta mover un poco el ángulo para que todo encaje», aconseja.
También propone usar las líneas como referencia para mantener rectos los horizontes y evitar fotos inclinadas, algo que considera uno de los errores más frecuentes al fotografiar con el celular.
Otro consejo es aprovechar los tercios para dirigir la atención del ojo, sobre todo cuando hay elementos secundarios que enriquecen la historia. «No siempre lo más importante va al frente. Puedes dejar a la persona al fondo, y usar lo que pasa delante como marco o contexto», explica.
También recomienda observar la dirección de la luz: «Si entra en diagonal o lateralmente, se puede reforzar el volumen de los objetos al colocarlos justo donde cruzan las líneas de la cuadrícula. Eso le da profundidad a la imagen sin tener que editar nada después».
En paisajes, recomienda decidir antes de fotografiar si se quiere destacar el cielo o la tierra y colocar el horizonte en el tercio correspondiente. En fotografía de arquitectura, en cambio, la cuadrícula permite jugar con líneas rectas, puntos de fuga y estructuras que se pueden alinear con precisión. Advierte que otro error común es olvidar el contexto: concentrarse tanto en el sujeto que se deja fuera información clave del fondo o se descuida el horizonte. Insiste, además, en que la regla de los tercios es solo una guía: «Hay fotos de detalles o simetrías donde romperla es justamente lo que funciona mejor».