También valoró propuestas de MEO, Mayne-Nicholls y el profesor Artés
Lo que hizo Franco Parisi no es menor y se merece nuestro respeto y nuestro aplauso, dijo en su discurso final.
A eso de las 18:15 horas la atmósfera en el comando de Jeannette Jara, ubicado en el Hotel Fundador, en el centro de Santiago, era de una tranquilidad confiada y serena. La temperatura del momento la marcaba un televisor instalado en el frontis del hotel, por calle Londres, y que sintonizaba TVN, canal que daba cifras preliminares en un conteo propio, no oficial. Según ese conteo, Jeannette Jara marcaba 32 a 33 puntos, muy por sobre José Antonio Kast y Evelyn Matthei, que disputaban palmo a palmo un 20%.
«Se siente, con fuerza, Jara presidenta», gritaban sus partidarios.
Unos 15 minutos después, una gran sombra lo cubrió todo. Esta vez con cifras oficiales del Servel, Jara ahora aparecía con 26% mientras Kast le pisaba los talones con 24%, una distancia mínima que se mantendría hasta el final.
En un segundo se acabaron los gritos y los abrazos, y comenzaron los murmullos, los cálculos silenciosos.
En un rincón, tres personas se hacían las preguntas que todos se estaban haciendo en ese momento.
«Yo pensé que íbamos a sacar un 38%, era súper optimista. Ahora no sé qué pensar», comentaba una mujer. «¿Pero cómo Parisi marcó 18%?», se preguntaba un ex parlamentario, mientras veía la tele. «¿Quiénes son los que votan por este gallo?». Y un tercero comentó: «¿Cómo vamos a hacer que esa gente vote por nosotros?».
En su discurso final de la jornada, en un escenario instalado en la Alameda con San Francisco, Jeannette Jara dio un primer bosquejo de respuesta a esas preguntas.
Comenzó haciéndoles un juego de luces a todos los candidatos, a excepción de Kast y Kaiser.
Partió por la derecha: «Quiero saludar especialmente a aquellos que han tenido que enfrentar grandes problemas. En primer lugar, a Evelyn Matthei, que fue víctima de una campaña horrible que se basó en instalar mentiras, en desacreditarla. Esos hechos en la política no se pueden permitir».
Luego, invocó a MEO: «Quiero saludar a Marco Enríquez Ominami y su tesón. Sin duda un gran aporte a la política que debemos valorar».
A Eduardo Artés: «Quiero saludar al profesor Artés y su capacidad para estar siempre rodeado de la juventud».
A Mayne-Nicholls: «Tremendo líder. Su liderazgo jamás será olvidado»
Y a Franco Parisi, que terminó con el 19% de los votos: «Quiero saludar también a la sorpresa de la noche, a Franco Parisi. Quiero felicitarlo porque ha sabido interpretar con medidas radicales e innovadoras un gran sentir ciudadano y es obligación de nosotros escuchar al pueblo. Lo que hizo Franco Parisi no es menor y se merece nuestro respeto y nuestro aplauso».
Pero casi nadie aplaudió: Jara no le estaba hablando a los tres mil seguidores que tenía frente a ella, sino a los votos que le faltan para ser Presidenta, y que son muchos.
Así que siguió con los guiños a las demás candidaturas: «Valoro profundamente la propuesta de la devolución del IVA de los medicamentos que está en el programa de Franco Parisi. Valoro las esquinas deportivas que están en el programa de Harold Mayne Nichols. En el caso de Evelyn, cómo no vamos a valorar la reducción de los tiempos de espera oncológica y lo tomaremos. Vamos a recuperar 400 barrios vulnerables como lo propone Marco Enriquez Ominami y los centros artísticos del profe Artés».
Finalmente, se despidió cantando el himno nacional. Porque el patriotismo también es un tema que se disputa.


