En agosto, el delantero argentino cumplió 41 años y juega como si tuviera 20
El año que viene parto con clases de yoga sin falta, dice el atacante de Concepción, que sueña con volver a Primera. Agostina, su mujer, es instructora de esa disciplina.
Con el par de goles que le anotó a Antofagasta este martes, el incombustible Joaquín Larrivey no sólo acercó a Deportes Concepción otro pasito a su sueño de volver a Primera. Gracias a sus recientes conquistas por la liguilla del ascenso, el artillero oriundo de Gualeguay, en la provincia trasandina de Entre Ríos, también llegó nada menos que a 95 tantos anotados en canchas nacionales, lo que es toda una proeza considerando que este 20 de agosto celebró junto a su esposa y a Faustina, Milo y Antonio, sus tres hijos, 41 años.
La estela de pólvora en las redes rivales es innegable. Desde que a inicios de 2020 fichó en Universidad de Chile, Bati ha vestido tres camisetas en el país, siendo la azul con la que más festejó. Con la U celebró 43 anotaciones, mientras que en Magallanes convirtió en 33 oportunidades. Ahora por el León de Collao el artillero formado en Huracán ya lleva 19 goles, lo que espera que sea sólo un registro pasajero, ya que avisó que «me queda un año más de contrato y espero convertir muchos más».
¿Qué significa seguir haciendo goles a sus 41 años?
«Me siento orgulloso, feliz y muy vigente. Estoy muy contento de seguir siendo un aporte para el equipo donde me toca jugar y muy pleno en el lugar en que estoy».
¿Cuál es la receta para mantenerse vigente?
«No hay una receta mágica, digamos. Sólo se trata de hábitos, constantes y sostenidos en el tiempo. En mi caso, te diría que el factor principal para poder estar en condiciones de jugar son esos hábitos acompañados, fundamentalmente, de mi esposa, que es la que se encarga del bienestar mío en particular y de mis hijos».
Agostina, su esposa, es profesora de yoga. ¿También practica ese tipo de ejercicios?
«Por ahora no, pero el año que viene parto con yoga sin falta, ya estoy comprometido».
Dentro de esos hábitos, ¿se refiere a la comida?
«Sí, los hábitos, evidentemente, son saludables. El buen comer, descansar bien y tener una alimentación adecuada es clave para poder rendir a estas alturas».
¿Hasta cuándo proyecta seguir jugando?
«Hoy me siento muy vigente, tengo un año más de contrato, el 2026 voy a seguir jugando y después iré viendo año a año. Pero si me sigo sintiendo vigente, si siento las ganas que tengo hoy de jugar, si me siento valorado por el club, por mis compañeros, mientras eso suceda, voy a seguir jugando. Por eso agradezco a Deportes Concepción, que me dio la oportunidad».
¿Y está la posibilidad de llegar a los 100 goles en Chile?
«Obviamente que al principio uno nunca se pone metas tan altas, sino que va pasito a pasito, porque en el fútbol nunca se sabe dónde puedes estar el día de mañana. Entonces, no sé si me hubiera imaginado estar tanto tiempo en Chile, pero después, lógicamente, a medida que las cosas te van saliendo, uno se proyecta y vas imaginando más cosas. Esos números personales son muy buenos y me siento muy orgulloso de poder estar tan cerca. Todavía no llegamos, así que siempre pienso que el gol más importante es el que viene, pero ojalá se cumplan pronto».
¿Y le gusta Concepción para vivir?
«Sí, estamos muy cómodos, mis hijos ya están habituados, ya tienen sus amigos, tienen su club, tienen su escuela, aquí somos felices».
¿Walter Montillo maneja su carrera?
«Sí, sí, él es mi amigo, habló todos los días antes y después de partidos, él ve todos los partidos. Y, bueno, como te digo, estamos en contacto, porque fue una de las grandes amistades que me dio el fútbol. De hecho, ya pedí permiso para ir a su despedida».



