Xepelin, startup de factoring digital, entrega hasta $50.000.000 en un par de horas
El cliente se ahorra el largo y engorroso proceso de documentación tradicional por una evaluación con IA.
Una de las principales brechas que deben enfrentar las Pymes son los problemas de liquidez. Xepelin, startup dedicada a proporcionar financiamiento en línea, ofrece capital de trabajo de hasta $50.000.000, con una tasa mensual de entre 1,5% y 2%. La empresa utiliza datos de las Pymes mediante Inteligencia Artificial (IA), reemplazando la documentación tradicional del sistema bancario y agilizando así el proceso.
Nicolás López Lecube, country manager de Xepelin en Chile, detalla: «Comenzamos en 2019 haciendo factoring online, que además entrega a las Pymes una plataforma para mantener ordenadas sus cuentas por cobrar y pagar. En ella, utilizando IA, realizamos evaluaciones de riesgo y a las empresas les permite elegir las facturas para factorizar, organizándolas y mejorando su gestión».
Según publicó Bloomberg, Xepelin accedió a una línea de crédito con Goldman Sachs por US$140 millones, lo que les permitió expandirse a México.
López precisa que suelen vincularse con distintos tipos de Pymes. No obstante, trabajan de forma más regular con aquellas relacionadas con el comercio, la manufactura, la minería y la construcción, que proporcionan servicios o productos a otros negocios. «Vemos que los bancos les piden mucha documentación y una prolongada antigüedad del negocio; generalmente, exigen al menos dos años de existencia. Para acceder a nuestro factoring no solicitamos más de un año y, en algunos casos, solo meses. Para el crédito de capital de trabajo el requisito es tener 12 meses y, si los números son buenos, se lo otorgamos. Lo más importante es la velocidad, porque el emprendedor necesita el dinero de inmediato y una respuesta rápida. En Xepelin lo hacemos en un par de horas, porque nuestros sistemas evalúan, aplicando IA, todos los datos de la empresa, y si está aprobada, el dinero llega a su cuenta en ese mismo lapso», explica.
Rafael Cereceda, magíster en Ingeniería de Negocios con mención en Tecnologías de Información y profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez, comenta: «La ventaja competitiva de la fintech no está solo en su capacidad de entregar financiamiento mediante modelos de inteligencia, sino en su agilidad; funcionan como una lancha, moviéndose y adaptándose rápido, tomando decisiones de la misma manera. Por ello, pueden encontrar un inversionista que coloque su dinero en un cliente con rapidez, en comparación con un banco, que es como un buque petrolero».
«Por eso, cada vez más bancos están abiertos a contratar servicios de startups que los ayuden a ser más eficientes. Las instituciones financieras tradicionales son innovadoras en muchas áreas, pero no van a modificar el sistema de gestión de crédito de consumo de la noche a la mañana, por los costos. Pueden prestar dinero para construir un edificio, pero no siempre les interesa proporcionar $20.000.000 como capital de trabajo o de riesgo; en algunos casos, tampoco pueden, debido a las tasas de interés», explica Cereceda.
«Cuando se revisan políticas de riesgo se necesita tener una certeza muy alta del cliente. Por eso no sirve ChatGPT, porque perder un negocio implica que esa certeza esté garantizada. Los bancos todavía prefieren que la política de riesgo sea abordada por humanos y no automatizada; de lo contrario, siempre aplicarían tasas más altas para no equivocarse y los créditos serían más caros», concluye.


