Que existe desfase entre lo emitido en «Mundos opuestos» y lo que ocurre en tiempo real ya es sabido. Sin embargo, el encierro tiene momentos únicos, que fueron grabados y a los que les llega su momento. Este martes, en el reality de Canal 13, se emite el reencuentro entre Karen Paola Bejarano y su marido Juan Pedro Verdier, quienes estaban separados y no se veían desde fines de abril, cuando los participantes viajaron a Lima para grabar el encierro, entre ellos, el uruguayo quien es su pareja desde 2004 y marido desde 2014.
La junta ocurre en «Mundos opuestos» luego de dos hechos importantes: el lunes por la noche se emitió la final del primer tiempo del reality, quien tuvo como ganador de 25.000.000 a Verdier, y este martes el inicio del segundo tiempo que tiene a Bejarano como nueva integrante del encierro, quien entra y sorprende a su marido. Ella emocionada lo abraza, lo besa y con la voz quebrada y delante de todos le confiesa: «Ha sido muy difícil estar tanto tiempo sin ti». Semanas antes, sólo se habían visto en una videollamada.
Karen Paola, quien de mayo a junio estuvo en internación en un centro de salud mental, reflexiona: «Había tenido muchas otras ofertas de reality shows, y acepté ésta solamente por Juan Pedro. No habría pasado en otro contexto, porque lo echaba mucho de menos, lo veía a través de las pantallas diciendo que yo era la mujer de su vida y que me amaba y que me echaba de menos, y yo me sentía imposibilitada de transmitirle lo que yo estaba viviendo afuera.
Juan Pedro cumplía muchos roles dentro de mi vida. Era mi pareja, mi compañero, mi mejor amigo, mi coach, mi gurú. Este tiempo que estuvimos separados nos sirvió para darnos cuenta de que en verdad todas las cosas que vemos como obstáculos dentro de la relación son puras tonteras y se pueden superar si ambos ponemos de nuestro lado».
«Las relaciones de pareja son súper complicadas, y de repente se pasa por crisis donde uno quiere mandar todo a la m… Pero la verdad es que se me hizo mucho más difícil estar sin Juan Pedro que con él. Todas las cosas que uno mete en el saco a la hora de decidir separarse, para mí no estaban funcionando. Al final concluí que todas esas cosas tienen solución, salvo no estar con él», sigue la cantante.
Sobre las razones de su separación con él, sincera que «era porque yo tendía a arrancar del conflicto, cuando venía un problema me alejaba, mientras que Juan Pedro es más de conversémoslo, resolvámoslo. Y eso obviamente genera que la otra persona sienta que uno no está interesado o que no quiere definitivamente resolver el problema. Yo creo que uno cuando termina con alguien pueden suceder dos cosas. O vuelves y realmente te replanteas la relación desde otra perspectiva y con otra altura de miras o le pones punto final porque definitivamente te das cuenta de que tu vida es mejor sin esa persona. Y yo siento que ambos nos dimos cuenta de que la relación nos hacía mejores a ambos».
Bejarano cuenta que en este regreso de la pareja: «La idea es que sea con otra forma de verlo todo, porque no es como que volvamos a lo mismo de antes, o sea, por algo terminamos. Creo que es una forma madura de ver esta parte de la vida en la que tenemos que empezar a reconstruir lo que dejamos en pausa por poquito más de un año. Tenemos que darle un nuevo aire a la relación y establecer nuevos patrones para que podamos mejorar lo que dejamos en pausa en su momento». Incluso, ella revela que, fuera del encierro, «conversamos lo de vivir separados y empezar a pololear de nuevo, a reencontrarnos, a echarnos de menos, para partir de cero y mejor», así que de momento siguen viviendo en distintos inmuebles, pero con la idea de volver a mudarse juntos.