Rebaja en el piso de la potencia conectada a 300 kW permite la opción
Ejecutivos de empresas frutícolas dicen que su experiencia ha sido positiva, con importantes ahorros.
La posibilidad de bajar el gasto en energía eléctrica ha hecho que empresas agrícolas, ganaderas y agroindustriales evalúen la opción de transformarse en clientes libres sin tener tarifas reguladas. La alternativa se abrió en febrero de este año, cuando el ministerio de Energía bajó el piso de la potencia conectada de 500 kW a 300 kW para postular al régimen de cliente libre. La gracia de este régimen es que, a diferencia de lo que ocurre cuando se es cliente regulado, la persona o firma puede negociar directamente con la empresa generadora de energía para determinar el precio. Una vez logrado el acuerdo, es posible conseguir una importante reducción en el monto que se debe pagar por el consumo de electricidad. La decisión, sin embargo, requiere de un detallado análisis.
Eduardo Andrade, secretario ejecutivo de la Asociación de Comercializadores de Energía (ACEN), explica que el mundo agrícola es uno de los sectores que pueden verse más beneficiados a través de este cambio de tarifa.
«Esta posibilidad de acceder a un régimen de cliente libre tiene un impacto importante en el ámbito del agro. Estamos hablando de pequeñas y medianas empresas agrícolas, incluyendo frigoríficos, aserraderos, viñas, y a todas las que tienen necesidades de riego. Son empresas que pueden llegar a pagar cuentas de electricidad de entre cinco y seis millones de pesos mensuales. Hasta hace un par de años, si ellas pasaban a régimen de cliente libre podían obtener tranquilamente rebajas de hasta un treinta por ciento en sus cuentas», explica el ejecutivo.
«Hoy, tal vez, ya no se puede conseguir rebajas de un treinta por ciento, pero sí puede haber una reducción de un veinte por ciento, aunque eso va a variar caso a caso, dependiendo de factores como en qué parte del país está ubicado tu campo o cuál es tu curva de consumo. Nosotros, como ACEN, empezamos hace un par de años la campaña para que se rebajara el nivel de potencia conectada exigido, y en esa campaña siempre poníamos al sector agrícola como ejemplo de lo importante que era hacer esa rebaja. Creemos que esto tiene que ser un primer paso, y que se debe seguir rebajando más y más el nivel de potencia exigido», plantea.
El ingeniero Humberto Verdejo, académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Santiago, advierte que a la hora de decidir si se hará la transición hacia el régimen de cliente libre es necesario tener en cuenta varios factores. Entre ellos, uno importante es el hecho de que, al hacer ese cambio de régimen, el cliente no se libera de la deuda que todos los consumidores chilenos tienen con las empresas generadoras, y que han estado pagando a raíz de los sucesivos mecanismos de estabilización de precios que el Estado impuso en 2019 y 2022 (ver recuadro).
Si no hubiese esta deuda, el beneficio sería importante y considerable. De todas formas, pasar a al régimen libre puede ser una buena alternativa si, por ejemplo, estás pensando en el largo plazo, si eres un cliente que piensa mantenerse por harto tiempo en régimen libre y que hace un uso intensivo de energía eléctrica», reflexiona.
Una experiencia positiva en el ámbito del régimen de cliente libre es la que ha tenido la empresa agrícola San Clemente, dedicada a la producción de frutas de exportación.
«Todas nuestras plantas industriales (packings, jugos y conservas) ya operan como clientes libres desde hace tiempo, dado que cuentan con potencias instaladas de entre 1.500 y 2.000 kW de potencia. Eso nos permite reducir cerca de un veinte por ciento el costo total de energía», cuenta John Skinner, director de Ingeniería y Desarrollo de la empresa.
«Este ahorro se explica porque, bajo esta modalidad, el componente de energía puede disminuir en torno a un cuarenta por ciento, lo que impacta en aproximadamente la mitad del valor de la cuenta eléctrica. Sin embargo, los costos de transmisión y distribución, que en conjunto representan alrededor del cincuenta por ciento del total, permanecen regulados y no se ven afectados al convertirse en cliente libre», detalla el ejecutivo.
Otra empresa que ha obtenido resultados satisfactorios al funcionar en el régimen de cliente libre es Agroindustrial Frutasol. Marlon Jiménez, gerente de esta firma con sede en Curicó, informa que ellos ya han renovado contrato dos veces con la correspondiente firma de energía, y que pronto van a entrar a su séptimo año en esa modalidad.
«Fuimos de las primeras empresas que se cambiaron al régimen libre. Migramos cuando aún se exigía tener una potencia conectada mínima de 500 kW. Somos un grupo de empresas, que incluye productores, planta y exportadora, y la planta es la que consume más energía, por las cámaras que utilizamos para la refrigeración y mantenimiento de la fruta», resume.
«La experiencia ha sido super buena. Recibimos un buen servicio. Nosotros consumimos alrededor de 2.000 kW anuales, y cada año logramos un ahorro significativo en nuestra cuenta, de cerca de cien millones de pesos, más o menos, aunque eso depende del año, también. La empresa comercializadora nos hace un informe gerencial, donde analizan y desglosan la cuenta de cliente libre, y la comparan con la cuenta de cliente regulado del mismo mes, reportando nuestro ahorro mensual y proyectando el ahorro que podemos lograr para fin de año», concluye Jiménez.
La deuda no se extingue
El académico de la Usach, Humberto Verdejo, explica cómo surgió la deuda de los clientes de las eléctricas, surgida post estallido y que no termina al ser libre. «Los dos mecanismos de estabilización de precios que el Estado implementó en esos años no funcionaron, y hasta marzo de 2024, la deuda acumulada superaba los cinco mil millones de dólares. La autoridad vio que iba a tener que subir la tarifa de una sola vez, de un 150 por ciento, y para evitar esa alza se implementó un sistema de normalización tarifaria, con un cargo adicional a la cuenta que todos los que somos clientes regulados tenemos que pagar hasta 2035. Esa obligación se traspasa cuando pasas al régimen de cliente libre», plantea el especialista.?»Los comercializadores de energía, claro, no mencionan este concepto, esta deuda que se mantiene, porque en definitiva con ello se reduce el margen de ahorro que podrías tener al pasar a régimen de cliente libre».
20 POR CIENTO es el ahorro estimado.