Alza de tributos decretada por Trump fue un factor que cruzó toda la temporada
Antes de que comenzara a regir el nuevo arancel, los sudafricanos mandaron mucha fruta para que no la impactara el nuevo tributo, explica Manuel José Alcaino, presidente de Decofrut.
Una temporada con altibajos es la que cierra para clementinas y mandarinas, con un incremento importante en volumen en sus envíos a Estados Unidos, mercado que al cierre de la temporada (semana 44) había acaparado el 97,5% de las exportaciones de las primeras y el 91,9% de las segundas, de acuerdo al análisis de Decofrut en base a cifras de Frutas de Chile. Mientras las clementinas registraron envíos de 69.724 toneladas, lo que implica un incremento de 38% respecto a 2024, las mandarinas registraron 175.296 toneladas, con una expansión de 36% respecto al año anterior. En total, Chile exportó 71.508 toneladas de clementinas, con un incremento de 42% respecto al año anterior y 190.715 toneladas de mandarinas, con una expansión de 40%.
En cuanto volúmenes por destinos, en las clementinas tras Estados Unidos se ubicó México, que se llevó el 1,4%, con 1.006 toneladas, seguido de República Dominicana, con el 0,4% y 251 toneladas. Mientras en dicha fruta no hubo grandes variaciones en los destinos, sí las hubo en las mandarinas, aunque para volúmenes menores. Así, los envíos a Canadá crecieron 177% respecto al año anterior, con 1.346 toneladas; con Europa el crecimiento fue de 124%, y un total de 3.708 toneladas, mientras que Latinoamérica registró una expansión de 120% con 10.156 toneladas.
Cuatro factores
Manuel José Alcaino, presidente de Decofrut, empresa de análisis de mercado frutícola, señala que hubo cuatro factores que jugaron en contra a los soft citrus: el traslape con la fruta doméstica; algunos problemas de calidad en los primeros envíos; los cambios en los aranceles que impuso Estados Unidos y el aumento de la llegada de fruta sudafricana debido a dichos impuestos.
«En términos generales la temporada no ha sido muy buena, porque tuvimos varios problemas. Uno fue que las mandarinas americanas se atrasaron, y se metieron fuerte con nuestras clementinas, y siempre ocurre que cuando la fruta doméstica está buena, el retail prefiere quedarse con ella», señala.
«Un segundo problema fue que nuestros primeros arribos de clementinas no iban muy buenos, porque tuvimos lluvias tempranas. A eso se agregó que durante toda la temporada estuvo el problema del alza de los aranceles de 10%», agrega.
«Un cuarto factor fue Sudáfrica, el otro proveedor que compite en calidad con Chile en esta fruta en Estados Unidos. A ellos les subieron el arancel de 10% a 30%, pero con una fecha de inicio, lo que hizo que antes de que comenzara a regir el nuevo arancel, los sudafricanos mandaron mucha fruta para que no la impactara el nuevo tributo», cuenta.
Precios
En cuanto a cotizaciones, según datos de Decofrut, la caja de clementinas de 15 kilos entre la semana 21 y 34 tuvo un promedio de US$28,63, mientras que el promedio de todos los orígenes fue de US$28,36. En las mandarinas, en tanto, los precios promedio para las semanas 34 a 41 fueron de US$29,11 la caja de 15 kilos y de US$27,02 para todos los orígenes.
Respecto a las naranjas, Estados Unidos se quedó con el 92,4% de los envíos y un total importado desde Chile de 112.135 toneladas, lo que significa un crecimiento de 15%. Los mercados que más crecieron en sus importaciones, aunque con volúmenes mucho menores, fueron Europa, que creció 167%, con 287 toneladas, aunque con una participación de 0,2% y Latinoamérica, con 8.638 toneladas, un incremento de 15% respecto a 2024 para una participación de 7,1% del total de exportaciones.
En cuanto a cotizaciones, para la semana 25 a la 41, las naranjas tipo Navel chilenas promediaron US$26,42 la caja de 15 kilos, mientras que el promedio general fue de US$27,21.
Limones
Una suerte distinta tuvieron los limones la temporada 2025, que cerró, de acuerdo a cifras de Frutas de Chile, con envíos por 119.000 toneladas, lo que implica un crecimiento de 14,6% respecto al año anterior. «Este aumento se explica por una combinación de factores agroclimáticos, de mercado y arancelarios», indica Monserrat Valenzuela, directora ejecutiva Comité de Cítricos de Frutas de Chile. «En lo agroclimático, en Chile la temporada se desarrolló con muy baja incidencia de heladas; solo se observaron episodios puntuales en algunos sectores, los que fueron controlados con los sistemas de control de heladas de los propios huertos. En tanto, California registró una menor cosecha, mientras que los envíos de España y China se vieron afectados por condiciones meteorológicas adversas, y Turquía sufrió fuertes heladas. Este escenario global generó una ventana de oportunidad para los países del hemisferio sur, entre ellos Chile», agrega.
«En cuanto a los factores de mercado, la incertidumbre generada por los aranceles de la administración del presidente Trump impulsó una reorientación de los envíos. La participación de EE. UU., que concentraba el 64% de los limones chilenos en 2024, descendió al 48% en 2025. Esta baja se compensó diversificando los destinos hacia Europa y Asia y más allá de sus tradicionales destinos como Japón y Corea del Sur- incorporando con mayor fuerza el continente europeo y China», explica.
A eso se agregó una mayor competencia. «Sudáfrica había embarcado a la semana 42 de este año alrededor de 606.000 toneladas de limones, versus casi 515.500 toneladas en la temporada 2024; y Argentina, otro competidor relevante, llegó a casi 220.000 toneladas a la semana 42, frente a 179.000 toneladas en la misma semana de 2024», relata.
De acuerdo a cifras de Decofrut, la caja de limones chilenos de 15 kilos tuvo un precio promedio de US$36,31, 24% superior a 2024.



