La actriz fue parte del trasnoche de la Teletón 2025
Todavía tengo pegamento en el cuello, cuenta respecto a la peluca que usó.
En el Teatro Teletón, Mónica Godoy se convirtió en una de las protagonistas del trasnoche al rendir un homenaje a Raffaella Carrà. Vestida con un traje rojo vibrante y rodeada de un cuerpo de baile que la acompañó en una coreografía exigente, la actriz sorprendió. «Se me hizo corto, lo pasé muy bien. Disfruté mucho el proceso, mis compañeros bailarines son un encanto y súper buenos, gente muy profesional, y te dan herramientas para desarrollar una coreografía así», cuenta, detallando que ensayó durante varios días para construir un número que mezclaba pasos rápidos, giros y coordinación. «Tuve como cuatro clases. A mí me sorprende, porque ellos encontraban que eran muchas clases; están tan acostumbrados. Que yo pidiera más clases, para ellos era una muestra de que era matea, pero la verdad es que, para poder hacer nuestro tributo, memorizar en la cabeza y en el cuerpo una coreografía de tres minutos, a ese nivel, hay que ensayar», agrega.
¿Por qué Raffaella Carrà?
«Si hubiera sido una cantante que no me gustara o no fuera entretenido hacerla, no me habría atraído tanto la invitación».
¿El traje rojo también se lo propusieron?
«Ellos tenían la idea de un traje blanco, pero yo sentía que el rojo era mucho más fuego, pasión, fuerza, y todo lo que, por lo menos para mí, representa su música».
La peluca rubia fue decisiva para que la interpretación funcionara. La preparación tomó tiempo y precisión porque «una de las características de ella es que bailaba y movía mucho la cabeza». Por esto, el equipo puso especial cuidado en evitar que el cabello real se asomara.
«La gracia era que no se me corriera o se me asomara mi pelo, entonces nos demoramos bastante. Carla Gasic me maquilló y se encargó de la peluca. Ella hizo un trabajo de, al menos, hora y media para ponerla. Antes la peinó y lo que te hacen también en el pelo para que no se abulte y te veas con cabeza de huevo: hay dos mallas y después se pega eso a la frente y al borde de la cara. Todavía tengo pegamento en el cuello. Fue un trabajo de lujo que hizo la Carla y su equipo», recuerda Godoy.
«Para mí esta invitación fue a jugar, a cantar, bailar. Tiene que ver mucho más con mi profesión, más que ir a bailar bailes eróticos o hiper sensuales que finalmente mucho contenido no tiene más que estar con poca ropa», dice.


