Indonesia, Tailandia, Malasia y Sri Lanka son las naciones más golpeadas
Este tipo de fenómenos ocurren entre junio y octubre, pero ahora han aumentado en el tiempo e intensidad.
Lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra tienen devastada a grandes zonas del sudeste asiático. Hasta el cierre de esta edición, los fallecidos se contaban en 460, además de cientos de desaparecidos en Indonesia, Tailandia, Malasia y Sri Lanka.
La causa son las lluvias monzónicas, que usualmente golpean esta región del mundo entre junio y octubre, pero, por el cambio climático, probablemente han ampliado su época de impacto.
Los rescatistas indonesios han batallado por alcanzar las áreas más golpeadas de la Isla de Sumatra, Indonesia, donde 303 cuerpos fueron recuperados hasta este sábado, y 279 personas se encuentran desaparecidas. En este sentido, el gobierno de Indonesia destinó a 3.500 policías para que fueran desplegados en labores de rescate. También están ayudando a unas 28.400 personas que abandonaron sus hogares para dirigirse a refugios temporales habilitados por las autoridades.
Según agencias, otras 80 mil personas fueron evacuadas y cientos siguen varadas, principalmente en tres provincias de Sumatra, indicó la agencia de desastres de Indonesia.
La autoridad informó además que se estaba llevando a cabo una siembra de nubes de manera estratégica. La siembra de nubes -hecha usualmente con yoduro de plata- estimula la formación de gotas de agua. En este caso, el objetivo es provocar las lluvias en puntos no críticos, haciendo que las nubes se descarguen lejos de áreas pobladas.
Morgue colapsada
Asimismo, el otro país azotado es Tailandia. Allí, 3,8 millones de personas resultaron golpeadas por la inclemencia del clima, comunicó el Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres tailandés.
En un área en el sur de este país, el nivel del agua aumentó en tres metros, específicamente en la provincia de Songkhla, matando a 145 personas. Son consideradas las inundaciones más dañinas en una década. En Hat Yai, la isla más grande del sur de Tailiandia, cerca de la frontera con Malasia, los trabajadores de un hospital trasladaron cadáveres a camiones refrigerados luego de que la morgue colapsara.
El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, reconoció en un punto de prensa las deficiencias del gobierno en la gestión de las inundaciones. «De verdad tengo que disculparme por permitir que esto sucediera mientras estoy en el gobierno», declaró en una grabación transmitida por AmarinTV. «El siguiente paso es evitar que la situación empeore», añadió, anunciando un plazo de dos semanas para la limpieza del distrito.
El gobierno anunció que habrá una compensación económica para las familias que perdieron a algún familiar. El monto sería de 62 mil dólares.
Un diputado del opositor Partido Popular criticó a la administración, afirmando que «calculó erróneamente la situación» y habló de «errores en la gestión de la crisis de las inundaciones».
La agencia Reuters habló con una víctima de la inundación. Amphorn Kaeophengkro, de 44 años, le dijo a la agencia que ella y siete miembros de su familia pasaron 48 horas sentados sobre una mesa, el marco de una ventana y una lavadora en el segundo piso de su casa en la ciudad de Hat Yai. La urbe recibió 335 milímetros de lluvia este viernes, la mayor cantidad en un solo día en 300 años.
En Sri Lanka, según la agencia AP, los fallecidos sumaban 132, mientras que los desaparecidos llegaban a 176. Además, unas 78 mil personas resultaron desplazadas desde sus hogares.
En Malasia el impacto ha sido menor. Se reportaron dos personas fallecidas, aunque fuertes inundaciones.


