La subteniente de Carabineros, Camila Reyes, lideró la travesía en Farellones
El hombre estaba fumando al lado del auto cuando cayó la nieve sobre él. Se abrigó con ropa que encontró en una maleta.
A las 19:30 horas del viernes 21 de junio, la subteniente de la tenencia de Carabineros en Farellones, Camila Reyes (24 años), recibió un llamado de la Central de Comunicaciones de la institución para informarle de un aviso de una avalancha en la curva 9 de la ruta G- 251, camino a Valle Nevado, donde se registraba una persona perdida.
«En la curva 9 había un auto tipo station wagon que se le había cortado la cadena. Más atrás venía un conductor (José Luís Arteaga) con su minibús que no podía pasar, se bajó a ayudarlos y movieron a los ocupantes a su vehículo. Él (Arteaga) se fue a fumar al lado del auto cuando de repente la nieve se lo llevó. Las personas que se habían pasado al minibús me relataron por teléfono que hubo deslizamiento de nieve y no aparecía el conductor, que habían buscado dentro de la nieve y que los fuéramos a ayudar», cuenta el subteniente, quien llegó de refuerzo a la unidad el 1 de junio y le tocó la misión de liderar el rescate del conductor de bus de turismo.
Fue un rescate con un final feliz. Arteaga fue rescatado con pequeñas lesiones en una mano, pero sano y salvo luego de estar poco más de tres horas bajo la nieve.
La travesía en total duró cerca de nueve horas entre ir y volver para llevar al conductor ileso y los otros ocupantes hasta Farellones. Participaron dos efectivos de Carabineros y cinco especialistas ligados al departamento de Montaña de la Municipalidad de Lo Barnechea, con maquinaria pesada y elementos de seguridad como el Arva, un dispositivo electrónico que en caso de quedar bajo una avalancha emite señales para que sean encontrados.
«Empecé a coordinar el rescate asin esperanza alguna de que el conductor estuviera vivo. Una persona puede aguantar bajo la nieve máximo 15 minutos, pero no sabíamos que estaba dentro de un auto. Sólo sabía que tenía que actuar rápido, incluso arriesgando nuestras vidas porque los deslizamientos de nieve seguían y las condiciones climáticas eran desfavorables», destaca la subteniente Reyes.
Juan José Ferrada, jefe Departamento de Montaña en Municipalidad de Lo Barnechea, cuenta que al rescate llevaron un cargador frontal que iba abriendo camino, una camioneta con una pala frontal para aplanarlo, una retroexcavadora y herramientas varias como 10 palas: «Andábamos a 5 a 6 km por hora, las máquinas andan más rápidos, pero íbamos muy lento porque teníamos que ir sacando la nieve para ir armando el camino. Fue un trecho muy largo. A medida que ingresamos nos encontramos con seis avalanchas que teníamos que sacar una a una. Fue super complejo».
Una vez que llegaron a la curva 7, el operador del cargador frontal divisó un auto volcado, solo con la parte superior despejada: «Nos empezó a tocar la bocina, fue algo muy sorpresivo que no esperábamos, así es que empezamos a sacar la nieve. Arteaga estaba en la curva 8 y la avalancha lo llevó hasta la curva 7, unos 60 a 70 metros más abajo, que es bastante,. Fue impresionante que estuviera vivo».
¿Cómo empezaron a sacar la nieve, Juan José?
«Como ya sabíamos que estaba ahí porque nos tocaba la bocina y sacaba la mano, empezamos a rodearlo. Sacamos la nieve por donde estaba la puerta del maletero, porque teníamos que armar el camino para que saliera. Primero metimos el cargador frontal para acercarnos lo más posible porque no se podía caminar donde estaba, y ya cuando quedaban dos o tres metros para llegar al auto, empezamos a mover la nieve hacia afuera con palas. En ese proceso nos demoramos como media hora a 40 minutos».
El reencuentro
La subteniente Reyes cuenta que el conductor les dijo que estaba fumando cuando se lo llevó la nieve. «Que era como una especie de ola. Cuando terminó de moverse, salió al exterior y logró divisar un auto volcado (al que se le había cortado la cadena) con la puerta trasera abierta. Se refugió dentro esperando que alguien lo salvara».
¿Estaba con hipotermia?
Subteniente Reyes: Llevábamos termos con agua caliente por si había que controlar alguna hipotermia, pero no fue necesario. Nos dijo que cómo iban los turistas en el auto, estaban las maletas de ellos. (las abrió), se colocó 3 pantalones de nieve, 3 chaquetas y se quedó esperando».
Juan José: «Cuando nos vio estaba super agradecido, se puso a llorar. Le dimos agua y comida porque tenía hambre».
¿Han podido hablar con él de nuevo?
Juan José: Este martes lo vi subiendo de nuevo a Valle Nevado, todos nos sorprendimos cuando lo vimos, le preguntamos qué estaba haciendo acá: «Vengo con mis pasajeros» nos dijo.
Qué hacer
Cuando se es testigo de un accidente, lo primero que hay que hacer es llamar a un número de emergencias, aunque suene lógico, dice el experto en emergencias y consultor de Mgmt.cl, Michel De LHerbe.
«La gente siempre cree que otro lo hizo y no llama. Puede ser Carabineros, que tiene equipos especializados y está desplegado, pero no dejaría de llamar también a ambulancia y bomberos para activarlos de forma inmediata», dice.
Aunque el primer impulso es ayudar, si no se sabe de rescate recomienda no meterse a socorrer a las víctimas. Sí encargarse de delimitar con luces o los triángulos anaranjados para establecer el perímetro del lugar: «No pasar de ser rescatista a rescatado si llega una nueva avalancha o se pone más peligrosa la situación. Hay que alejarse de la zona de peligro».


