Edificio en Providencia ganó un premio por la forma en que eludió un obstáculo

Fecha:

El proyecto PV1210, de la inmobiliaria Altura, se levantó en un paño donde había un ducto del Metro

El diseño se tuvo que adaptar e integró una plaza de acceso público. El primer piso quedó como espacio comercial y en el segundo piso comienzan los departamentos.

El edificio PV1210, ubicado en avenida Pedro de Valdivia 1210, Providencia, se construyó en un terreno donde existe un ducto de ventilación de la línea 6 del Metro. El detalle desafió a sus diseñadores porque estaba prohibido tocar la estructura. El obstáculo se eludió al integrarlo a una plaza abierta a los residentes y a los peatones.
El paño donde se levantó este proyecto, de 30 por 100 metros, estuvo abandonado por años porque el pique impedía desarrollar una construcción convencional. Además, la empresa de transportes tenía derecho de servidumbre, o sea, había que pensar una forma en que mantuviera acceso a la estructura, que ocupa un espacio de 20 por 20 metros (400 metros cuadrados). La base de concreto que rodea el escape no se podía intervenir.
La inmobiliaria Altura compró el sitio hace cinco años y levantó un inmueble de diez pisos con 80 departamentos, 40 oficinas, tres locales comerciales y dos subterráneos para estacionamientos.
La serie de estrategias arquitectónicas de diseño, color y urbanismo que se implementaron para integrar la ventilación le valió a la empresa recibir el Premio Aporte Urbano ?en la categoría Mejor Proyecto de Edificio de Uso Mixto? que entrega la Cámara Chilena de la Construcción junto al Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el Colegio de Arquitectos de Chile, entre otras organizaciones.
«Compramos el terreno y estaba este pique, que se veía como algo negativo porque no se podía tocar. El propósito inicial fue devolverle la vida a este paño, que se abriera no solo al barrio, sino también al comercio y al desarrollo. Se hizo una gran plaza que mira hacia Pedro de Valdivia, sin reja, abierta y conectada a la vía pública y con un edificio que vuela sobre esa plaza», describe Juan Pablo Alcalde, socio fundador de la inmobiliaria Altura.
La ubicación de este sitio eriazo, a dos cuadras de la estación de Metro Inés de Suárez, lo convertía en una oportunidad.
«Quedan muy pocos paños disponibles en Pedro de Valdivia. Los desarrollos que hemos hecho en Ñuñoa y Providencia son en su mayoría paños conformados por cuatro o cinco propiedades», menciona.
A diferencia de la mayoría de los edificios que se levantan a partir de la vereda, este se alejó para darle espacio a la plaza y a la vegetación.
«Una de las primeras decisiones fue poner plantas alrededor de este ducto y se lo propusimos a la municipalidad», cuenta.
¿Qué hay en ese pique? ¿Sale aire caliente?
«No nos hemos metido ahí. No podemos entrar al hoyo, nos explicó el Metro que es un ducto que construyeron para ventilar la línea 6. Y por lo mismo, no se puede poner nada encima».
¿Hubo dificultad para construir la obra?
«Lo más importante era no tocar el ducto, por eso nos tuvimos que retraer un poco. Tuvimos que achicar los subterráneos un poco porque había un radio de acción más estrecho. Nuestra área disminuyó, pero viéndolo construido, se ganó bastante con la idea de la plaza verde».
Privacidad
Las ventanas se posicionaron hacia el norte y el sur. Hacia el oriente, la cara que da hacia Pedro de Valdivia, se creó una fachada ciega en los primeros cinco pisos para evitar la vista directa a la estructura del Metro. Recién en el piso seis aparece el ventanal de un dúplex.
«Está a otra altura. La persona que se para en ese piso no ve la plaza, y viceversa, en la plaza ya no se ve qué pasa arriba. Es un tema de privacidad», explica Alcalde.
El proyecto contempló 80 departamentos de uno, dos y tres dormitorios, de los cuales se han vendido 60. Los precios parten en 5.300 UF (poco más de $210.000.000), que corresponde a una unidad de 43,5 metros cuadrados.
«Quisimos innovar en las tipologías, por ejemplo, incluimos departamentos mariposa, estudios con doble altura y lofts con tres dormitorios», describe el ejecutivo.
Otra de las innovaciones que incorpora este desarrollo es la conserjería remota Millacero. Funciona con cámaras, tecnología digital de accesos y casilleros inteligentes para sustituir a los conserjes presenciales, lo que permite ahorrar en sueldos de empleados.

«No hay un conserje que te reciba, sino que se conecta a una central de conserjería que monitorea las llamadas y los pedidos. Esto permite bajar una cuenta de gastos comunes de $200.000 a $120.000, un monto muy significativo», detalla.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...