Mono Sánchez dejó su futuro en el aire luego del empate de Coquimbo ante la U
El portero aseguró que no ha tenido acercamientos de la dirigencia. Yo termino contrato y si no hay noticias, tengo que fijarme en lo que hay, añadió.
Diego Sánchez aprovechó de que gran parte de la prensa estaba escuchando a Gustavo Álvarez en la sala de conferencias para intentar arrancarse del camarín del estadio Santa Laura sin dar declaraciones. «Ahí están hablando de la U, hablen de ellos», dijo medio en broma, medio en serio, la figura de Coquimbo Unido en el empate 1-1 ante los azules.
Pero hablemos de su atajada a Charles, le frenó el récord.
«Pero igual fue gol, lamentable, pero bueno. Estuve a punto, casi atajé el segundo remate, pero no se pudo».
Charles Aránguiz había convertido sus 25 penales anteriores con la camiseta de Universidad de Chile. Sin embargo, en el minuto 48, el Príncipe rompió su racha. El Mono Sánchez contuvo el disparo, aunque el rebote le quedó de nuevo a Aránguiz para anotar el empate definitivo. «Para mí su tiro iba más ajustado al palo. Me tiré y salió al medio, estuve a punto. Ya está. Seguimos invictos y estamos muy contentos. Ya se cumplió un mes celebrando, por más que les moleste que nos saquemos fotos con la copa», añadió el arquero.
Su semblante en la zona mixta del Santa Laura se tornó un poco más seco cuando fue consultado por su futuro con el actual campeón del fútbol chileno. Sánchez aseguró que no ha tenido acercamientos con la dirigencia para una eventual renovación de contrato.
«Yo termino contrato y al parecer no quieren renovación. No sé, no sé. Creo que eso tienen que preguntárselo a la gente de arriba. Yo estoy jugando y trato de enfocarme en la cancha. Obviamente es un tema que me importa a futuro, pero si no hay noticias, tengo que fijarme en lo que hay. Me fijé plazos porque no estoy solo. Tengo a mis hijos conmigo y tengo que ver el tema escolar del próximo año. El tiempo dirá que onda», explicó.
Uno de los secretos del año redondo del Mono fue, precisamente, traerse a sus hijos Dominga (17) y Salvador (12) a vivir en su departamento en la Cuarta Región. «Poder estar con ellos todos los fines de semana en la cancha ha sido impagable. Los buenos resultados han ido de la mano con darles alegría a mis niños», contó hace unos meses en LUN.
Su performance en el arco coquimbano ante la U probablemente también hizo feliz a sus retoños. El arquero se lució con varias intervenciones claves, como las dos que le atajó a Rodrigo «Tucu» Contreras: un disparo rasante en el minuto 53 y un intento de chilena en el minuto 78. Los hinchas azules lo taparon en insultos después de esas maniobras, una situación que se venía dando prácticamente desde el calentamiento.
La tensión creció en el segundo tiempo cuando algunos fanáticos de la U prendieron bengalas y las lanzaron a la cancha. Una de ellas cayó en plena área del Mono Sánchez, quien vio de reojo cómo caía uno de los proyectiles a escasos metros de distancia. El defensor Manuel Fernández recogió la bengala y la lanzó lejos del terreno de juego para evitar más atados.
¿Se preocupó con la bengala que cayó cerca suyo, Diego?
«La verdad me tenían más preocupado las piedras durante todo el segundo tiempo. Pero para qué hacer más problema. Me llegaron hartas piedras, pero las tiré para atrás nomás. Da lo mismo. Qué me voy a andar calentando la cabeza, somos campeones».


