La frase la hizo popular el comediante en el Festival del Huaso de Olmué del 2018
Rodrigo Romero es periodista y documentalista. La gente no lo entendió, pensaron que yo robaba las chaquetas. Mi prestigio se fue a las pailas, cuenta con humor.
De la recordada actuación de Felipe Avello en el Festival del Huaso de Olmué del 2018, cuyos registros en YouTube suman decenas de millones de visualizaciones, hay dos frases que trascendieron y ahora forman parte de la cultura popular chilena. Una es: «Están matando a un hue…», que Zalo Reyes dijo alguna vez en el programa «Cara y sello» (mega). La otra es: «Están robando casacas», que en la misma presentación, el humorista le adjudicó a un amigo de apellido Romero. Su nombre es Rodrigo y él, casi ocho años después, reconoció que era el autor de la frase.Rodrigo Romero (50), quien hoy es periodista, documentalista y tiene una productora llamada Limbo, conoció a Avello cuando llegó al colegio donde ya estaba el hoy comediante. «Fuimos compañeros en tercero y cuarto medio, y después en la universidad. Los dos veníamos de establecimientos fiscales y nos cambiamos a un colegio cuico, por eso él hace bromas con lo precario. Él vivió en Lota, eso es real, y después se cambio a este colegio más pituco, los Sagrados Corazones de Concepción», recuerda Rodrigo.
«Me hacían bullyng por cuma. Yo venía del liceo A 21 de Talcahuano pero en Felipe encontré un amigo. Un tipo tolerante, abierto y eso forjó una amistad. Nos gustaba vivir y experimentar situaciones. Íbamos a cualquier fiesta o barrio, no discriminábamos, a diferencia de nuestros compañeros que eran más zorrones. En la Universidad del Desarrollo compartimos los cinco años. Carreteamos harto y lo pasamos bien», agrega Romero.
¿Dónde fue el «están robando casacas»?
«Fue en una fiesta en el sector Denavi Sur. Estábamos en primer año de universidad y nadie nos pescaba. Íbamos a las fiestas pero no era para bailar, porque era como cuenta Felipe: ¿Bailemos? No».
¿Cómo nació la frase?
«Cuando llegamos estaban todas las parejas armadas entonces desordenamos el naipe gritando: Están robando casacas. Fue para que las mujeres fueran a buscar su ropa y dejaran a los que estaban con ellas. No sé cómo se me ocurrió, surgió en el momento».
Cuando Avello lo contó en Olmué ¿usted sabía que lo diría?
«No, yo estaba viendo Olmué con mi señora cuando escuché esta cuestión y fue contradictorio. La gente no lo entendió, pensaron que yo robaba chaquetas. Mi prestigio se fue a las pailas, porque soy el único que nombra, jajajá».
¿Y por qué lo contó ahora?
«No lo hice antes porque no había hablado con Felipe en persona y este año fui a su casa, estaba con su señora. Ahora es evangélico, se llama Simón Suazo. Es una empresa, tiene como 20 empleados, manager. Es una compañía».
¿Le reclamó por la talla?
«Nooo, nos reíamos. Me decía: Chuta, perdona. Yo le dije: Me dejaste pésimo (porque también dijo que compraban grapa en un bidón de parafina), pero era chiste. Mucha gente descubrió ahora que ese Romero es real. Soy yo, soy su amigo, aún soy amigo de la familia, de los hermanos. Para navidad espero verlo porque sé que la va a pasar acá con sus papás en Concepción».
¿Aún ocupa la palabra casaca?
«Es que yo fui criado por mis abuelos y ellos decían botica, paletó y casaca. Acá (en Concepción) harta gente le dice así. Es más larga y gruesa. Yo aún las uso».


