Gerardo Varela, columnista y exministro, adelanta escenarios para el nuevo gobernante
La mayoría silenciosa se ha decidido masivamentea favor de las ideas de la libertad, del esfuerzo personal, del crecimiento económico, opina.
Una de las cosas que sorprendió a Gerardo Varela, abogado, exministro de Sebastián Piñera, columnista e hincha de Universidad de Chile, fue «la masividad del rechazo al proyecto de la izquierda» en la segunda vuelta presidencial que ungió a José Antonio Kast como el presidente electo.
«Cambia la composición electoral fuertemente y hace que estos resultados sean mucho más representativos de la opinión de Chile del que tuvieron todas las elecciones anteriores. O sea, con 13 millones de electores es distinto que con siete millones. La mayoría silenciosa existe, lo que pasa es que no votaba hasta que la obligaron. Y cuando la obligaron, salió y se ha decidido masivamente a favor de las ideas de la libertad, del esfuerzo personal, del crecimiento económico», opina Varela.
¿Cómo cree que va a ser el gobierno de Kast, considerando que hay tres derechas: Chile Vamos, el mismo Kast y Kaiser?
«Hay varias derechas, como usted dice, pero en materia económica hay un solo proyecto de derecha, que es mantener la integración con el mundo, bajar los niveles nivel de burocracia y permisología, favorecer la inversión, reencantar a la gente con invertir en el país, con desarrollar el país. Y es un proyecto común, no solo de derecha, también del centro. Y si usted ve los lineamientos de la propia campaña de Jeanette Jara, iba mucho en el sentido de fomentar la inversión, el crecimiento económico. Ahí va a haber una comunidad de ideas amplias desde el centro a la derecha, incluso desde el sector de centro izquierda. Después, el orden. La inmensa mayoría del país, incluso de muchos de los que votaron por Jara, está por mejorar la seguridad en los barrios, en los colegios, en la calle, en lugares de trabajo.
En inmigración es donde empieza a haber diferencias entre aquellos que están por deportar, por formalizar, por flexibilizar el tratamiento que se les da (a los migrantes) y hay una idea de cortar beneficios sociales. Y lo otro es el tamaño del Estado y el gasto fiscal. Hay bastante consenso en que hay que modernizar el Estado y diría que eso va desde la derecha hasta la izquierda».
En la elección pasada, Gabriel Boric tuvo que salir a buscar a la centroizquierda en la segunda vuelta y hacer concesiones en el programa de gobierno. Ahora, la centroderecha y Kaiser llegaron solitos y sin pedir nada a ofrecer su apoyo a Kast.
«Así como Boric estuvo tironeado desde la izquierda y desde la derecha, yo creo que a Kast le va a pasar lo mismo.
Va a estar tironeado desde la derecha, (que va a reclamar) porque hace muy poco, y ahí está Kaiser, y va a estar tironeado desde su izquierda relativa, que es Chile Vamos, porque hace mucho. Pero ahí está el secreto del buen político, que para generar consenso en torno a sus convicciones, tiene que ir sumando adherentes. Kast no tiene mayoría en el Congreso y eso lo obliga a ser cuidadoso en sus políticas públicas, a escuchar a muchos, a tener un gabinete en que probablemente va a haber gente de Kaiser, gente de Chile Vamos, incluso de Demócratas, porque tiene que haber un poquito más de transversalidad. Pero, bueno, él es un profesional en la política, se ha dedicado a la política toda su vida, se ha dedicado a Chile toda su vida, conoce Chile por el recorrido completo, fue diputado, así que conoce el Congreso, ha tenido una vida partidaria, primero en la UDI, después en Republicanos, que lo hace conocer cómo son los partidos por dentro. Y conoce a todos los líderes políticos de Chile».
¿Qué rol puede jugar el factor Kaiser en todo esto? ¿Puede convertirse un poco en lo que fue el mismo Kast para Piñera?
«En alguna medida sí, pero con una diferencia porque Kast es mucho más decididamente de derecha ideológica que Piñera. Piñera era un centrista, se sentía cómodo en los códigos de la Concertación y podía conversar con ellos y llegar a acuerdos fácilmente. Kast es un tipo mucho más principista y su historia y su trayectoria lo han mostrado así.
Piñera era un tipo mucho más conocedor de la economía y de la economía política que Kast. Kast es un personaje cuyas fortalezas están más bien en la historia, en la política misma que tiene que ver con llevar adelante ciertos principios en políticas públicas. Kast es el primer presidente genuinamente de derecha. Piñera fue elegido con la derecha, pero él tenía su corazón, un demócratacristiano que se reinventó porque nunca se sintió muy cómodo con las ideas económicas de la Democracia Cristiana o de la Concentración».
A propósito de su carácter principista, José Antonio Kast es el primer presidente confeso que votó por el Sí en 1988. ¿Tiene algún significado?
«Lo único que queda claro es que el famoso clivaje del plebiscito del Sí y el No quedó atrás. Siempre se pensó que nunca alguien que haya votado Sí podía ser presidente y la derecha salió dos veces elegida con Sebastián Piñera que, no es un misterio para nadie, votó No. Eso le es absolutamente indiferente a la gente hoy día. Hoy la gente está mirando para adelante, su realidad actual».


