Hay también en formato de gotas, no cuentan con respaldo sanitario, y se mueven en redes sociales
Se venden como un producto mágico, pero la gente no sabe lo que se está metiendo al cuerpo, alerta toxicóloga Laura Borgel.
Este domingo parte el verano, con una máxima de 27° C según la Dirección Meteorológica de Chile, y junto con esta estación comienzan las vacaciones, las salidas a la playa y el ya conocido bronceado.
Con esta moda de tomar sol, amada por muchos, aparece una alerta del Instituto de Salud Pública (ISP) sobre la venta y el consumo de pastillas bronceadoras, también conocidas como «tanning pills», producto que promete el bronceado sin la necesidad de tomar sol.
Según el ISP estas pastillas «no cuentan con respaldo sanitario, por lo tanto, no pueden considerarse seguras. Este producto no ha sido sometido al determinado régimen de control sanitario que les corresponde».
El análisis realizado por el organismo comprobó que estas píldoras declaran contener pigmentos como betacaroteno, licopeno, luteína y, en algunos casos, cantaxantina, sustancias que según la doctora en toxicología Laura Borgel pueden no sólo causar daños al hígado, sino que sin el cuidado de piel necesario, podrían provocar cáncer a la piel.
«Hay que tener mucho cuidado porque muchos de estos componentes pueden ser hepatológicos, los que pueden provocar daños al hígado. Eso es parte de la alerta que hace el ISP», explica Borgel.
La doctora asegura que la mayoría de los pigmentos que contienen estos productos son dañinos para la salud de quienes los consumen, sobre todo si se hace en dosis prolongadas. «Estos pueden tener reacciones de distintos tipos; desde digestivas a alérgicas, pasando por náuseas, dolor en la zona abdominal o diarreas en algunos casos».
«Estas pastillas se venden como un producto mágico, pero la gente no sabe lo que se está metiendo al cuerpo. En algunos casos los pigmentos como la canthaxantina puede provocar daños oculares, ya que puede depositarse en la retina y eso afecta a la visión. Podría incluso provocar pérdida de visión permanente», alerta Borgel.
En redes sociales, especialmente en Instagram y Tiktok, influencers llaman a utilizar estos productos para evitar la exposición al sol, pero el ISP hace un llamado a no comprar estos productos ya que «carecen de evidencia científica comprobada».
Hay en distintos formatos
En internet se pueden encontrar diferentes tipos de pastillas o incluso gotas ingeribles, con precios que van desde los $4.000 hasta los $45.000, todos desde lugares y páginas web que no están afiliadas a farmacias.
Desde el ISP aseguran que estos productos entregan una falsa seguridad contra el sol, pues quienes los consumen creen estar protegidos de los rayos UV sin necesidad de utilizar protector solar por el color que obtiene la piel al usarlos. Además explican que el uso excesivo de betacarotenos puede provocar hipercarotinemia, lo que puede dar un aspecto amarillento a la piel.
Para Borgel esto es muy peligroso, ya que «no existe ninguna otra manera de estar protegido de los rayos UV que no sea el protector solar, por lo que esta gente se está exponiendo a quemaduras e incluso a padecer cáncer de piel al no cuidarse de la radiación».
Desde el organismo de salud aseguraron que quienes podrían tener mayor riesgo de enfermedades son quienes tienen problemas hepáticos, niños, embarazadas y mujeres en periodo de lactancia. Además de que estos productos pueden tener efectos adversos para quienes consuman algún tipo de medicación diaria.


