Jaime García apuesta a llegar a un equipo grande y sin representante
Me siento capacitado para brindar muchas más cosas, adelantó el cartagenino, que va a cumplir una década con el buzo puesto.
Si algo ha marcado la carrera de Jaime García como entrenador es su filosofía de manejarse solo y sin representantes. Para bien o para mal, tiene claro que eso le ha significado darse la vuelta larga en una carrera, que comenzó en las inferiores de la Universidad de Concepción y donde las cámaras comenzaron a enfocarlo en 2016, cuando tuvo su primera experiencia a cargo de La Serena.
«No estoy en contra del representante. Simplemente he tenido un proceso que elegí viniendo desde un poquito más atrás. No es que tenga algo en contra de ellos o ellos en contra mío. Sólo que creo que vale más entenderse directo con los dirigentes y lo mío ha sido parte del destino, de la vida, para bien o para mal», explica el coach, que va a cumplir una década desde que inició su carrera junto a la pizarra y el buzo.
¿Cree que sin representante se puede llegar a un equipo grande?
«Absolutamente, si aquellos que toman una opción son los dirigentes, ellos son los que te juzgan, los que te ven el trabajo, los que ven cuando tú tienes un plantel y hasta dónde puedes llegar. Puede que nos cueste un poquito más, pero a mí me gusta el camino del proceso. Y sé que en algún momento me llegará la oportunidad, no me voy a apurar».
¿Se siente preparado para dirigir a un grande?
«Absolutamente, pero yo nunca he sido soberbio ni ando tapando bocas. Estoy súper claro que puedo llegar lejos, pero va de la mano de una experiencia sólida. En Huachipato yo estoy feliz, es un club que proyecta y me siento capacitado para brindar muchas más cosas y, sobre todo, competir en campeonatos internacionales».
¿Hasta dónde se proyecta con este Huachipato el 2026?
«Todavía estamos ahí viendo algunas cosas técnicas con el presidente, pero donde esté me voy a entregar de la misma forma. Si me llego a quedar en Huachipato, voy a estar muy feliz, me proyecto mucho en este club por su potencial. Podemos hacer algo bonito y grande. Y la Copa Libertadores obviamente apasiona, sobre todo porque Huachipato tiene una mina de oro, que son sus cadetes».


