En Cerrillos fue inaugurado el primer Centro Espacial Nacional
Edificio de 5.800 metros cuadrados cuenta con una zona limpia, libre de estática.
«Es la NASA para Chile», dice Javier Garay, profesor de Punta Arenas, sobre el nuevo Centro Espacial Nacional (CEN) de la Fuerza Aérea de Chile. En noviembre último viajó con tres alumnos a una feria científica en Brasil y al volver visitaron el futurista edificio de 5.800 metros cuadrados de Cerrillos.
Lo que más le llamó la atención fue la Sala Limpia o Sala Blanca, para construir satélites y otras maravillas tecnológicas. «Se van a poder crear cosas sin que, por ejemplo, influya la estática en la parte técnica», recuerda. El proyecto que presentaron en Brasil y que fue premiado fue el de una embarcación que funcionaría con hidrógeno verde. «Justamente todo lo que es la parte de comunicaciones, intercomunicaciones, el funcionamiento de este prototipo, que la idea es que sea autónomo, se podría desarrollar en el centro espacial», explica el profesor que hace clases en la Escuela Hernando de Magallanes y del Liceo Industrial Armando Quezada Acharán.
También le gustó que el CEN esté al lado del Museo Aeronáutico. «Se hace la conexión visual con el antes, durante, después y lo que viene el futuro para Chile», asegura.
El centro, cuya inauguración fue la tarde de este lunes con la presencia del Presidente Gabriel Boric, tiene las siguientes áreas:
-Centro de Control de Misiones Espaciales, para el monitoreo y operación de satélites de observación terrestre y comunicaciones, que entregará información clave para la defensa, la gestión de emergencias, la agricultura, el medio ambiente y el desarrollo territorial.
-Laboratorio de Ciencia de Datos, para analizar grandes volúmenes de información geoespacial, que contará con un computador de alto rendimiento y un data center.
-Laboratorio de Emprendimiento, Innovación y Promoción del Talento, cuya misión es fomentar el desarrollo de capacidades nacionales en el ámbito espacial.
-Laboratorio de Desarrollo de Tecnología Espaciales, con la famosa Sala Blanca de 600 metros cuadrados, lo que permitirá a Chile avanzar en la construcción de tecnología espacial bajo estándares internacionales. El plan es construir siete satélites de 23 kilos cada uno y uno de observación de la Tierra de aproximadamente 200 kilos. A ello se suma un laboratorio de datos con capacidad de procesar la gran cantidad de información obtenida desde el espacio.
«Este centro no solo nos permitirá construir nuestros propios satélites y procesar información geoespacial crítica para áreas como la agricultura, minería y gestión climática, sino que fortalece nuestra autonomía tecnológica, factor estratégico para Chile», dice el general de Brigada Aérea Christian Stuardo, director espacial de la FACH.


