No quiero dejar mi hogar, dice Arsenia Barría
Mujer cuenta que hace 30 años vive en el inmueble. Académico explica que lo prioritario por ahora es desviar las aguas lluvia.
Una remoción en masa registrada durante la tarde del sábado en el sector céntrico de Quellón, en la isla de Chiloé, mantiene en la incertidumbre a una familia cuya vivienda se ubica en la ladera del río Flojo. El evento ocurrió cerca de las 15:00 horas, en calle Gómez García con Pasaje Entel, producto de las intensas precipitaciones concentradas en un corto periodo que afectaron a la provincia de Chiloé durante el fin de semana.
La emergencia ha sido vivida con especial angustia por la propietaria del inmueble, Arsenia Barría Vera, dirigente social y bombera voluntaria con 27 años de servicio, quien reside hace 34 años en el sector. «Vivo acá en un terreno que compré con mucho sacrificio, como muchos chilotes, porque aquí no hay solución habitacional para postular», relató.
La mujer explicó que tomó conocimiento de la magnitud del deslizamiento mientras se encontraba fuera de la comuna. «Aproximadamente a las cinco y media, mi vecina me llama y me dice que mi casa se iba a caer al río. Me mandaron una foto de mi casa y ahí vi la realidad. Paré a un lado de la carretera y lloré lo que había que llorar», recordó.
Al regresar, describió un escenario marcado por el colapso del sistema de aguas lluvias. «Era un mar de agua. Las alcantarillas se taparon, todo rebalsó, y eso socavó el muro y el relleno que se había hecho», señaló, apuntando además a la descarga de aguas provenientes del nuevo hospital hacia el cauce. «Ese río se ha ido estrechando y cuando llueve arrasa con todo», afirmó.
Pese a lo ocurrido, Barría enfatizó que la vivienda no presenta daños estructurales visibles. «La vivienda no se dañó nada. La casa no tiene nada. Una bodega adyacente se desplazó, pero yo estoy viviendo en mi casa», aseguró.
Sin embargo, manifestó su temor ante la falta de definiciones. «Esto es una emergencia. Me dicen que espere informes y después me van a decir que me salga de mi casa. No quiero dejar mi hogar», reclamó.
Reparación
Desde una mirada técnica, el geólogo y académico de la Universidad de Santiago de Chile, Ayaz Alam, explicó que una remoción en masa puede originarse por «aumento de presiones de poros por infiltración, escurrimiento superficial concentrado y pérdida de resistencia del suelo», factores que se ven exacerbados por lluvias intensas en corto tiempo. En este caso, indicó que «el factor predominante fue la falla e insuficiencia de un muro de contención, probablemente por sobrepresión hidrostática, falta de drenes o socavación de su base».
El especialista advirtió que la ausencia de daños visibles no descarta peligro. «Un muro o relleno puede fallar y dejar la vivienda aparentemente intacta, pero con fundaciones apoyadas sobre material inestable, en una condición metaestable que puede colapsar con la siguiente lluvia», explicó. Añadió que grietas nuevas, inclinación de cercos, hundimientos o surgencia de agua desde el talud, son señales de alerta que deben ser monitoreadas.
-¿Tiene salvación esta casa?
«Sin entrar en obras de ingeniería propiamente tal, que deben diseñarse, sí hay medidas prudentes. En cuanto a la seguridad y gestión del riesgo, se debe restringir acceso al borde y a la zona de corona mediante señalización y aislamiento del área afectada, lo que debe ser acompañada con evacuación preventiva si hay grietas activas, nuevos movimientos o pronóstico de lluvias fuertes. Lo más crítico a corto plazo es control del agua mediante desviación de aguas lluvia lejos del borde, lo que puede lograr bajando las bajadas de aguas lluvias con ductos hacia una zona segura y no hacia el talud, evitando descargas de lavadoras, lavaplatos u otras al talud, y cubriendo temporalmente superficies expuestas para reducir infiltración con lonas bien ancladas, sin cargar el borde. Además, debe evitar lo siguiente, sí o sí; es decir, no hacer. Primero, no excavar ni sobrecargar la corona con materiales, vehículos, o acopios; además, no intentar reconstruir un muro rápido sin diseño, que puede empeorar la situación».