Logró 60 por ciento de los votos del público para no ser eliminado
El estudio es fundamental y en eso es muy parecido al teatro, dice el actor.
En la última ronda de eliminación en «Fiebre de baile», Gabriel Urzúa se enfrentó a Cony Capelli y Faloon Larraguibel. De las más de 150 mil personas que votaron, según se informó en el mismo programa de CHV, un 60 por ciento optó por salvar al actor de teleseries como «Generación 98» y «Verdades ocultas».
«Ha sido muy sorprendente porque yo no tengo mucho vínculo con las redes sociales. Tengo Instagram, pero no soy un generador de contenido, ni influencer, ni tampoco tengo muchos seguidores. Me imagino que el apoyo es por el programa mismo y por esto que siempre he defendido, que es jugársela por hacerlo mejor y mostrar buenas presentaciones. La gente es bien criteriosa con eso», reflexiona el artista.
Antes vivió algo parecido con su personaje de Robin en «Generación 98», donde ganó un premio Caleuche por votación popular. Para él, tomar esta opción laboral de «Fiebre de baile» le ha significado «mucho cariño. Eso también es impresionante, porque no solo es una gran cantidad de gente que votó, sino que recibo pura buena onda, apoyo, cero hate».
En esa ronda de eliminación donde fue el más votado para quedarse, Gabriel Urzúa también dijo «gracias a los antichimuchina», a propósito de que Vasco Moulian, uno de los jurados, postula que los concursantes deben aportar con cahuín al programa para avanzar.
«He aprendido mucho. Hay visiones sobre el show televisivo. Una es la que tiene Vasco (Moulian), que es esto de casi armar un reality, y ahí yo creo que se salta el tema del casting de los que estamos en el programa. Yo tengo casi cuarenta años y ser una persona famosa o que me conozcan, no tengo esas pretensiones. Casi todos los que estamos ahí son gente que ya ha tenido cancha, tiempo, han ganado realities, nadie quiere ser descubierto», señala Gabriel. «A la gente no le gusta que le mientan, le gusta ver algo honesto, directo. Me parece bien la postura de Vasco, lo he logrado entender mucho, pero no sé si estoy tan de acuerdo con armar un personaje de uno mismo y ser el pesado o el emotivo», añade.
Su decisión para entrar a «Fiebre de baile» fue motivada por lo económico y, además, tuvo respaldo entre sus cercanos que le comentaron que tenía aptitudes para la danza.
En su momento, Esteban Paredes tomó clases extras para avanzar. ¿Usted ha hecho algo de eso?
«Obviamente se necesita otro momento de estudio. O sea, el estudio es fundamental, y en eso es muy parecido al teatro. Acá tú ensayas la coreografía, pero tienes que aprender cuál es el estilo de baile, qué otros artistas han hecho esta música, si se ha presentado esta canción en otros concursos. Vas viendo referencias, y sí, tengo clases con un bailarín de barra, donde se trabaja la postura, columna, piernas, uso de los brazos, pesos, equilibrio, y eso lo hago semanalmente. Para aprender hip hop pude tomar mucha información de YouTube y con mi bailarina Geraldine Muñoz nos juntamos los fines de semana y ella me enseña mucho».