El músico, quien tiene los sicómoros en su patio, argumenta que están enfermos
Reinhold Meinen dice que sospecha de las razones del exbeatle, quien vive en una zona protegida y debe pedir autorización para cortar los ejemplares.
Paul McCartney está enfrascado en una controversia con su vecino por el destino de unos árboles. El músico se comunicó a través de sus representantes con el municipio de Westminster, en el noroeste de Londres, para solicitar permiso para talar dos sicómoros que se encuentran en su propiedad. Esgrimen que ambos están «en declive» y que la operación permitiría dar «más espacio para que crezca el carpe (otro árbol) adyacente».
El vecino, de nombre Reinhold Meinen, activista cercano al Partido Conservador e inversionista, llamó a la municipalidad de Westminster para expresar su preocupación.
Meinen le escribió a la autoridad: «Como hablamos por teléfono, sospecho de eso de que esos árboles están gravemente enfermos. Por favor, tomen nota de mi objeción y manténganme informado. Gracias por el buen trabajo».
La disputa aparentemente no será simple de resolver para Sir McCartney, pues los sicómoros se hallan en el barrio de St Johns Wood, una zona protegida y de viviendas opulentas.
McCartney, de 83 años, adquirió la propiedad allí en 1965 en 40.000 libras de la época. Hoy, según el diario «Daily Mail», su valor es de 10.000.000 de libras esterlinas (más de $12.200.000.000). Es un lugar con una huella musical destacada. La vivienda se halla a pasos de los estudios de música Abbey Road, entonces, era parada frecuente para The Beatles antes o después de grabar.
Como dato, el vecino compró su propiedad en 14.400.000 libras esterlinas el año pasado ($17.590.000.000, aproximadamente), según documentos públicos a los que accedió la prensa inglesa.
Permisología
Otro residente del barrio -cuyo nombre no fue divulgado- dijo anteriormente al diario «Telegraph» sobre el área:
«Muchos árboles aquí están protegidos porque esta es área de conservación, donde el desarrollo está cuidadosamente controlado».
La misma fuente añadió: «En el pasado ha sido difícil obtener el permiso de planificación incluso para podar árboles en esta zona».
McCartney ha solicitado obras en relación con sus árboles desde el año 2002. Por ejemplo, el 2019 pidió podar un abedul, un carpe y dos sicómoros. Sus representantes presentaron planos que explicaban el trabajo y esgrimían que el follaje hacía muy oscuro el jardín trasero. El municipio negó el permiso señalando que no se habían presentado suficientes detalles sobre el plan. Finalmente, retiraron los planos.
La funcionaria a cargo del tema, Rosalie Dobson, les dijo en esa oportunidad, según el diario «The Sun»: «Le escribo para informarle que su solicitud está incompleta por las siguientes razones: no ha proporcionado una explicación clara de las razones de las obras propuestas en cada uno de los árboles de su solicitud. Declaraciones como buenas prácticas arborícolas o mantenimiento son demasiado vagas. En su lugar, intenten abordar los problemas específicos de cada árbol».
Tuvo mejor suerte después. Solicitó permiso para la tala de una majestuosa magnolia perenne, un aligustre chino, un tejo y una encina y lo consiguió.
El año 2024 tuvo éxito también con una encina que quitaba luz al jardín de sus vecinos colindantes. A comienzos de este año le permitieron talar tres tilos y otra encina.


